Los pueblos indígenas son los guardianes de culturas, tradiciones, idiomas y conocimientos únicos. A continuación, te mostramos 10 cosas que quizás no sepas sobre ellos:
Hay más de 476 millones de indígenas en el mundo, en 90 países y que representan 5.000 culturas diferentes. Constituyen el 6.2 % de la población mundial y viven en todas las regiones geográficas.
Las lenguas indígenas no son sólo formas de comunicación, sino que también amplios y complejos sistemas de conocimiento. Son fundamentales para la identidad de los pueblos indígenas, la preservación de sus culturas, cosmovisiones y visiones, así como expresiones de autodeterminación.
Al menos el 40 % de los 7.000 idiomas del mundo se encuentran en algún nivel de peligro. Y se estima que una lengua indígena muere cada dos semanas. El pasado año, Naciones Unidas inició otro hito importante: la Década de las Lenguas Indígenas (2022 - 2032).
Más del 86 % de los pueblos indígenas trabajan en la economía informal y tienen casi tres veces más probabilidades de vivir en la pobreza extrema. Tienen más probabilidades de sufrir desnutrición y, a menudo, carecen de protección social y recursos económicos adecuados. La pandemia de la COVID-19 ha afectado desproporcionadamente sus vidas, provocando que sufran aún más la pobreza, la enfermedad y la discriminación.
La esperanza de vida de los pueblos indígenas es hasta 20 años menor que la de sus homólogos no indígenas. Muchas veces, al carecer de atención médica e información adecuadas, es más probable que contraigan enfermedades como la malaria, la tuberculosis y el VIH.
El 47 % de todas las personas indígenas empleadas no tiene educación formal. Este número es aún mayor para las mujeres.
Más de una de cada tres mujeres indígenas ha sido agredida sexualmente y también tienen tasas más altas de mortalidad materna, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual. La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas destaca sus necesidades y derechos, y llama a la acción para protegerlas de la violencia.
Aunque algunos pueblos indígenas son autónomos, muchos todavía están bajo la autoridad máxima de los gobiernos centrales que controlan sus tierras y recursos. A pesar de ello, los pueblos indígenas, desde los haudenosaunee, o iroqueses de América del Norte, hasta el Congreso Nacional de los Primeros Pueblos de Australia, han demostrado una gobernanza extraordinariamente buena.
Los pueblos indígenas son herederos y practicantes de culturas y formas de vida únicas. Casi 70 millones dependen de los bosques para su sustento, y muchos más son agricultores, cazadores recolectores o pastores.
Estas comunidades prosperan viviendo en armonía con su entorno. La investigación muestra que donde los grupos indígenas tienen el control de la tierra, los bosques y la biodiversidad florecen.
La contribución de las comunidades indígenas a la lucha contra el cambio climático es mucho mayor de lo que se pensaba. Sus bosques almacenan al menos una cuarta parte de todo el carbono de los bosques tropicales, alrededor de 55 billones de toneladas métricas. Esto equivale a cuatro veces las emisiones globales de carbono totales en 2014. Dado que los datos no están disponibles para todas las tierras que administran las comunidades nativas en todo el mundo, el impacto real es mucho mayor.
Desde la protección del medioambiente hasta el logro de la paz y la seguridad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible no se lograrán sin la participación de los pueblos indígenas. La Asamblea General ha alentado a los países a que tengan debidamente en cuenta los derechos de los pueblos indígenas al implementar la Agenda 2030.
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas es un hito en solidaridad con las personas indígenas y la comunidad mundial. Sin embargo, existen brechas importantes entre el reconocimiento formal de los derechos indígenas y la realidad. Desde su adopción en 2007, varios países, particularmente en América Latina, han tomado medidas para reconocer la identidad y los derechos de los pueblos indígenas, pero queda mucho más por hacer.
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