“Hoy en día las familias tienen tantos hijos… Cada vez hay menos terrenos disponibles, lo que quiere decir menos cultivos y menos comida. Nunca sé si lo que comen mis niños es suficiente”.
Marta Ixtós Ajú vive con su esposo y sus hijos en una zona rural de Guatemala. El día a día de su comunidad, los indígenas Maya Quiche, gira en torno a la agricultura y el comercio. A pesar de ello, 1 de cada 2 niños guatemaltecos sufre de malnutrición.
Cuando era pequeña, ella y su familia pasaron por épocas difíciles y muchas veces tuvieron que irse a dormir con el estómago vacío. Ahora que tiene sus propios hijos, quiere romper con el ciclo y asegurarse de que sus hijos no tengan que pasar por lo mismo.
Santa Catarina Ixtahuacán, donde vive Marta, es uno de los municipios en Guatemala que registra los más elevados índices de malnutrición crónica. La inseguridad alimentaria que registra la región es producto de una combinación de crecimiento demográfico y variabilidad climática.
Las lluvias han disminuido a raíz del cambio climático. Simultáneamente, ha aumentado la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos, lo que ha generado desafíos adicionales a lo largo de la cuenca alta del río Nahualate.
Anteriormente, la alimentación diaria de Marta y su familia consistía en papas, maíz y hierbas silvestres (cuando lograba conseguirlas en una montaña cercana). Hoy, gracias a una iniciativa del PNUD, por fin ha logrado tener su propio huerto. Y gracias a la capacitación que ha recibido, está aprendiendo a sacarle el mayor provecho.
“No sabía ni cómo extraer las semillas ni cómo plantarlas. Ahora sé hacerlo. Cuando recibí las plántulas, también me enseñaron a sembrarlas. Me mostraron en un dibujo cómo luciría mi huerto. A medida que crecieron las plantas, las fertilicé con estiércol, las cuidé y deshierbé para que mi huerto creciera sano. Controlé los insectos con insecticida natural, que ellos me enseñaron a hacer en mi casa”, dice Marta.
La familia ya ha cosechado brócoli y está a la espera del menú de la próxima semana: repollo y coliflor. Ahora los niños disfrutan más sus comidas porque ven que esos alimentos son producto de semanas de arduo trabajo, asegura.
A pesar de la abundancia que disfrutan ahora en su mesa, la familia sigue en riesgo. El clima extremo puede destruir meses de trabajo. “Nuestro terreno es muy empinado, así que cuando llueve mucho, el agua se lleva los nutrientes del suelo”, explica. “Quiero aprender a cuidar mis tierras, quiero aprender a construir zanjas y barreras para proteger mis cultivos de las lluvias torrenciales”.
La iniciativa, ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales e implementada por el PNUD con recursos del Fondo de Adaptación, está concebida precisamente con ese objetivo en mente. Trabaja con agricultores en el terreno y les enseña no solo a lograr un mayor rendimiento, sino que también a adaptar sus técnicas de cultivo para resistir mejor los efectos nocivos del cambio climático.
Además de apoyar a las comunidades que residen en la cuenca media y alta del río Nahualate, el programa busca impulsar la labor de los agricultores en el mantenimiento de fincas ganaderas y la gestión de huertos medicinales y de hortalizas, mejorar la nutrición de ellos mismos y de sus familias, y generar oportunidades para reforzar la seguridad alimentaria de sus comunidades.
Con el fin de generar ingresos para su familia, Marta trabaja también con textiles guatemaltecos tradicionales. Ahora, sin embargo, le entusiasma la posibilidad de empezar a cultivar otro tipo de vegetales y producirlos en mayor volumen, para así venderlos y mejorar su calidad de vida. Con lo que gane se propone comprar ropa para sus hijos y para ella. Quizá podrá incluso complementar los ingresos de su marido y aportar a la educación de sus hijos.
“Mi sueño es poder asegurar que en el futuro mis hijos no tengan que sufrir por comida. No quiero que pasen por lo mismo que nosotros tuvimos que pasar para poder comer”.
Para Marta y muchas personas que viven a lo largo de la cuenca del río Nahualate, ese sueño está ahora unos pasos más cerca de hacerse realidad.
Para más información sobre el proyecto, haz clic aquí (en inglés).
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