· Integrar los servicios del ecosistema y la rehabilitación/regeneración de la biodiversidad basada en el clima como parte de los planes de desarrollo o estrategias de resiliencia nacional y subnacional.
· Proteger a las comunidades costeras, pesquerías y ecosistemas marinos de los impactos del cambio climático, particularmente de los riesgos de desastre mediante soluciones basadas en la naturaleza, tales como la restauración de los manglares, la rehabilitación de los arrecifes de coral y las áreas marinas protegidas.
· Aprovechar el financiamiento del sector privado, aseguradores e instituciones financieras para mejorar los servicios del ecosistema a una mayor escala y adaptarse a los impactos del cambio climático.
· Construir resiliencia socio-ecológica para reducir la migración provocada por el cambio climático, incluyendo la seguridad de los medios de vida, la soberanía alimentaria y la reducción del riesgo de desastre.
· Detener o revertir la degradación de los suelos y la desertificación mediante prácticas de gestión sostenible, incluyendo la protección y restauración del ecosistema.
· Promover paisajes productivos sostenibles, incluyendo materias primas resilientes, a través de medidas de agricultura regenerativa, agro-forestería, áreas protegidas basadas en información climática, y gestión integrada de recursos hídricos.
· Fomentar la gestión integrada, resiliente al cambio climático, sostenible y equitativa de los recursos del agua y el océano como cimientos para estrategias nacionales, planes de desarrollo y presupuestos.
· Construir medios de vida resilientes. La adaptación basada en ecosistema brinda múltiples beneficios en términos de reducción de la pobreza mediante oportunidades de medios de vida amigables con la naturaleza y resilientes al cambio climático, a menudo involucrando activamente a las mujeres y grupos marginados. Los ejemplos incluyen pesquerías sostenibles, agricultura y cultivos resilientes al cambio climático, y materias primas de “cero deforestación”.
· Involucrarse en enfoques participativos que empoderen a las comunidades para invertir en la protección de servicios del ecosistema y la gestión sostenible de los recursos naturales.