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En busca del agua

Comunidades de Somalia luchan para enfrentar la sequía y prevenir la hambruna.

Mohamed Ismail Yasin, residente de Mayle, una aldea en el noreste de Somalia, huyó junto a su familia y su ganado de la grave y prolongada sequía que asola la región.

Tuvieron que recorrer 600 km hasta llegar a la fuente de agua más cercana: una represa de arena próxima a Bandarbeyla, en la región limítrofe de Bari.

Al igual que Mohamed, 615.000 personas se encuentran desplazadas por la sequía en Somalia.

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Mohamed Ismail Yasin at the Biyo-Gadud sand dam
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AMENAZA DE HAMBRUNA

Somalia es uno de cuatro países amenazados por la hambruna, y la situación se deteriora rápidamente. Hay regiones del país donde no ha caído una sola gota de lluvia en tres años consecutivos. En algunas zonas, las cosechas han quedado completamente arrasadas y el ganado ha muerto. Las comunidades se han visto obligadas a vender sus bienes y a pedir prestado dinero y alimentos para sobrevivir.

La mitad de la población, 6,2 millones de personas en un país de 12,3 millones, no tiene acceso a alimentos nutritivos. De estos, cerca de 3 millones necesitan ayuda urgente para salvar sus vidas.

Se teme una repetición de la hambruna de 2011, en la que murieron casi 260.000 personas, la mitad de ellas niños. La situación actual podría tener resultados aún más catastróficos, ya que este año la sequía ha obligado a abandonar sus hogares a más de cinco veces más personas que en la hambruna de 2011.

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AGUA AHORA Y PARA EL FUTURO

Para empeorar las cosas, el precio del agua se ha encarecido exageradamente. Una familia con una manada de ganado de tamaño medio tiene que pagar entre US$200 y US$400 al mes por el suministro de agua. Estos costos pueden resultar prohibitivos para los campesinos que tratan de ganarse la vida.

Hace poco se construyó una represa que podría mitigar esta alarmante situación. A Mohamed y su familia, esta represa les ha salvado la vida, además de ahorrarles dinero.

“Desde que nos enteramos de que existía esta represa nos ahorramos unos US$400 al mes, dinero que ahora puedo utilizar para las necesidades básicas de mi familia”, dice.

La represa de arena es una de las estructuras de almacenamiento de agua construidas por el PNUD en colaboración con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). Su objetivo es mitigar los efectos de los desastres inducidos por el cambio climático, como sequías e inundaciones.

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A sand dam is a reinforced rubble cement wall built across a seasonal sandy river.
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Antes de la construcción de la represa, los habitantes de Dhudo no tenían otra opción que comprar agua de los berkades (depósitos de agua tradicionales, hechos de cemento). La ubicación de estos depósitos, alejados de las comunidades, complica aún más una solución ya de por sí costosa.

La nueva represa se ha ubicado estratégicamente para que las comunidades nómades de la región puedan acceder a ella de manera fácil. En diciembre de 2016, la represa pudo conservar 95.000 m3 de agua de superficie recogida tras la lluvia, cantidad suficiente para abastecer a los habitantes de la zona durante ocho meses.

Las precipitaciones actuales, en especial si se gestionan bien, permitirán a los campesinos sembrar cultivos y alimentar a su ganado.

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A bountiful harvest of tomatoes is the product of new adaptation technology introduced in the Qoyta village.
Creation of furrows in the plantations helps to maximize the irrigation of the village fields.

AGRICULTURA MÁS FÁCIL

Deqa Ahmed Jama, de la aldea de Qoyta, en el distrito de Burao, es madre de siete hijos y es el único sustento a su familia. La aldea de Qoyta cuenta con unos 1.500 hogares, 500 de ellos encabezados por mujeres. Para Deqa, los profundos cambios climáticos hacen que le resulte muy difícil proveer para su familia y prosperar.

“Durante mucho tiempo planté sorgo, tomates y sandías. Pero la cosecha era mínima porque apenas caía lluvia”, recuerda.

Para los pequeños agricultores como Deqa, la persistencia y recurrencia de las sequías erosiona la estabilidad de los hogares y las familias. El 70% de los somalíes depende casi exclusivamente del agua de lluvia para la agricultura, y son los más afectados por el cambio climático.

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Women attend a training in Qoyta village.
Farmer Deqa Ahmed Jama with a relative

CONOCIMIENTO ES PODER

La situación de Deqa cambió tras asistir a un curso de técnicas de agricultura integrada organizado por el Gobierno de Somalilandia en colaboración con el PNUD.

“Lo que aprendí allí cambió mi vida”, dice. “Nos enseñaron a rotar los cultivos y nos capacitaron para la producción de forraje y gestión de negocios a pequeña escala. Dejé de plantar tomates y sorgo pero ahora planto yerba de alto rendimiento para forraje, que tiene una gran demanda. He triplicado mis ingresos”.

El curso de formación al que acudió Deqa unió a la comunidad Qoyta y agrupó bajo una única estructura las tres cooperativas que existían anteriormente por separado (Danwadaag, Nasiiye y Barwaaqo): la Cooperativa de Mujeres de Qoyta. Esta cooperativa está compuesta por 100 mujeres que trabajan juntas en la crianza de ganado, la producción de forraje y el cultivo de cereales, vegetales y frutas.

Estos cursos de capacitación son solo el comienzo. Otras intervenciones significativas realizadas en la región son la construcción de sistemas de almacenamiento de agua en forma de berkeds (depósitos de agua subterráneos), la distribución de linternas solares en las comunidades, y la creación de pozos de poca profundidad y lagunas comunales para la conservación del agua dirigidas a satisfacer las necesidades humanas básicas y las del ganado.

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Sand dams are the most cost-effective method of water conservation in dryland environments.
Sand dams are a simple, low cost, low maintenance technology that retains rainwater and recharges groundwater.

técnicas agrícolas

Aunque la mejora y adaptación de las técnicas agrícolas al cambio climático no es suficiente por sí sola para poner fin a las sequías, sí puede ayudar a evitar que estas se transformen en hambrunas. Una intervención tan simple como la construcción de una presa puede contribuir a estabilizar el país tras décadas de conflictos y a preparar el camino para un desarrollo a largo plazo para sus ciudadanos.

La construcción de sistemas capaces de soportar el cambio climático ayuda a trascender la asistencia urgente a corto plazo y proporciona a los habitantes la posibilidad de obtener alimentos con un alto contenido nutricional y restablecer sus ingresos a largo plazo,además de prometer a las comunidades una mejor calidad de vida.

Goat and camel raising form the basis of the economy in Somalia.

Para más información sobre este proyecto visita: Enhancing Climate Resilience of the Vulnerable Communities and Ecosystems in Somalia.

Footnote: Texto: Awil Abdinor, Hassan Abdirizak Ahmed, Salah Dahir, Andrea Egan, Keelin Fitzgerald, Said Isse y PNUD Somalia. Foto: Said Isse y PNUD Somalia
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