"Cuando tenía 12 años, creé mi primera pieza de alfarería, que era un plato para comer saltah, una comida típica yemení", explica Mohammed. Durante generaciones, la alfarería ha sido una parte fundamental del patrimonio cultural de la región de Al-Mahwit, y alfareros como Mohammed mantienen esta antigua tradición.
Sin embargo, la vida en la zona no era nada fácil. El terreno accidentado planteaba constantes retos a los residentes. Una de las carreteras que conectaba su comunidad con los mercados, los servicios y las oportunidades económicas se había vuelto insegura. "Solía transportar 15 vasijas de barro al mercado, pero solo llegaba con una cuarta parte de ellas", recuerda Mohammed. Cuando llovía, la carretera quedaba completamente inaccesible y se produjeron varios accidentes, incluido uno que se cobró 13 vidas y causó el vuelco de varios vehículos.
Entonces surgió un salvavidas en forma de un proyecto impulsado por la comunidad. A través de la iniciativa Apoyo a los Medios de Vida Resilientes, la Seguridad Alimentaria y la Adaptación Climática en el Yemen, cofinanciada por la Unión Europea y el Gobierno de Suecia y que gestionamos desde el PNUD en colaboración con la FAO, la OIT y el PMA, la comunidad pasó a la acción: se pavimentaron 4.600 metros de carretera, lo que generó puestos de trabajo y proporcionó ingresos a 240 residentes locales, entre ellos 40 mujeres.