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El punto de encuentro entre las ardientes arenas del desierto de Namibia y las aguas frías del mar, también conocido como el Gran Ecosistema Marino de Benguela, posee una rica biodiversidad y una de las mayores concentraciones de vida marina del mundo.
Los servicios de este importante ecosistema, que se extiende desde Sudáfrica, a través de las costas de Namibia y hasta Angola, representan un estimado de US$2.2 mil millones anuales y dan trabajo a 75,000 personas (2006). No obstante, es altamente vulnerable a actividades humanas como la pesca, el transporte marino, la minería y la contaminación.
Debido a que la corriente de Benguela atraviesa las playas de Angola, Namibia y Sudáfrica, la forma tradicional de administrar la costa y el océano no es suficiente. El PNUD, a través de una serie de proyectos financiados por el Fondo Global para el Medio Ambiente (GEF) ha brindado soporte para fortalecer la forma en la que los tres países gestionan de manera articulada el ecosistema que comparten.
“Discutimos y acordamos cuáles serían nuestros instrumentos de gestión. Por ejemplo, entre Namibia y Angola, han empezado a negociar un Plan Concertado para administrar los recursos que comparten, lo cual es importante a nivel socioeconómico para ambos países. En Sudáfrica, asistimos el desarrollo de una Política de Océano que integra a todos los sectores (…) y los articula alrededor de un solo marco de trabajo” Nico Willemse, Jefe de Energía y Medio Ambiente del PNUD en Namibia
El proyecto reunió a los tres gobiernos para discutir asuntos ecológicos, socioeconómicos y de gobernabilidad en sectores sumamente importantes como la pesca, el turismo y la extracción de gas y petróleo. Los países diseñaron y aprobaron una estrategia conjunta que reflejaba este enfoque integrador.
“Si no te importa el medio ambiente, la industria pesquera colapsará. Todos somos países vecinos, y tenemos un objetivo común: Instaurar una visión a largo plazo, que piensa en el mañana y no solo en el presente”, Matti Amukwa, Asociación Namibiana de Merluza.
Para asegurar pesquerías sostenibles, es necesario implementar políticas y regulaciones como la veda para dejar que las poblaciones de peces se reproduzcan, parques marinos para especies y hábitats amenazados, y planes de contingencia en caso de derramamiento de petróleo.
Al trabajar articuladamente, Angola, Namibia y Sudáfrica están tomando pasos importantes para asegurar el futuro a largo plazo de la economía basada en el océano que comparten, así como el de las poblaciones que dependen de éste. “Es muy importante para nosotros pensar en el negocio a largo plazo. Si incurrimos en sobre-pesca, como lo han hecho en muchos lugares en los últimos 20 años, entonces no tendremos una industria el día después de mañana”. Tomas Kjelgaard, Director Ejecutivo de Merlus – Procesadora de Mariscos.
Benguela requiere un esfuerzo coordinado y acción efectiva en los próximos años; no solo de parte de los tres gobiernos involucrados, sino de todos los actores locales y la comunidad internacional.
La participación de las comunidades y el sector privado es clave para asegurar que el Gran Ecosistema Marino de Benguela continúe sirviendo a las personas de Angola, Namibia y Sudáfrica en el futuro.
Esta historia está basada en una versión anterior
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