Las desigualdades se han reconocido durante mucho tiempo como barreras para las mujeres y niñas yemeníes, pero durante casi media década, Yemen ha estado en un conflicto violento que ha exacerbado su situación. Ahora se ven obligados a soportar la carga del desplazamiento, el hambre, los sistemas educativos quebrados, la escasez de empleo, la inseguridad económica y poca o ninguna agua, electricidad y saneamiento.
El Banco Mundial y sus aliados nacionales, el Fondo Social para el Desarrollo y el Proyecto de Obras Públicas, han hecho del empoderamiento y la protección de la mujer un aspecto central de sus proyectos.
Casi 800 de estos proyectos generaron trabajo y dinero en efectivo muy necesario para más de 63.000 mujeres. Estas oportunidades les permitieron no solo contribuir a sus comunidades, sino que también proporcionaron ingresos disponibles muy necesarios para agua, alimentos, refugio, salud y educación. Yemen, marzo de 2020.
Lee más en: Esperanza para las mujeres en Yemen.