Economista e ingeniera agrónoma, Diosmara combina la teoría con la práctica: colabora con investigaciones de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Cierro de Ávila y convierte su finca en un aula abierta para jóvenes de la zona.
La diversificación es, para ella, una forma de vida: “Comercializo todo lo que se produce en esta finca: frutas frescas, carne de ganado mayor y menor, leche… Entrego plátanos de alta calidad y, en ocasiones, incluso yuca”. Gracias al apoyo del proyecto ALASS ha podido ampliar sus producciones de ganado menor, con nuevas tecnologías y capacitaciones que ya muestran resultados concretos.
Con un orgullo sereno explica que hay etapas en las que trabaja sola la finca, “pero eso no me detiene”. Y sigue: “lo que define tu vida es lo que tú eres capaz de hacer”.
Sonriente, concluye: “Yo creo que mujeres como yo hay muchas, en muchos rincones de Cuba, y que no las conocen”.