A pesar de ser una enfermedad prevenible y curable, casi la mitad de la población mundial estaba en riesgo de contraer malaria en 2017. África sigue documentando más del 90% de los casos y muertes por malaria a nivel mundial. En Guinea-Bissau, país donde la malaria es la causa principal de muerte entre las embarazadas y niños menores de 5 años, una nueva iniciativa tecnológica está cambiando la forma de hacer frente a esta enfermedad, lo que contribuye a mejorar el sistema nacional de salud y a salvar vidas.
Herculano Bras da Silva, trabajador sanitario a cargo de la recolección de datos de la malaria en Cossé (región de Bafata, Guinea-Bissau), explicó que “en cada centro sanitario solíamos escribir a mano todos los datos en unos formularios y enviarlos en transporte público al instituto nacional de salud pública para una segunda revisión y análisis. La recolección de datos y su análisis llevaba entre 2 y 3 semanas”.
En muchos países de África, el acceso limitado a softwares para móviles o WIFI, sumado a carreteras en mal estado y largas distancias entre comunidades para reunir información, hace que la presentación de informes sea una tarea laboriosa y complicada.
Sin embargo, sin datos sobre la malaria que sean fiables y oportunos es imposible informar con seguridad dónde se están produciendo los brotes o predecir futuros modos de transmisión. Las serias repercusiones surgen a la hora de tomar decisiones sobre qué áreas deben abordarse con campañas de prevención o tratamiento de la malaria y cómo se deben asignar los recursos, a menudo escasos.
Una nueva iniciativa de tecnología móvil busca cambiar esta realidad. El PNUD, junto con el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (Fondo Mundial), el Gobierno y el Banco Mundial, está introduciendo una supervisión en tiempo real con tabletas para digitalizar los datos de la respuesta a la malaria en 136 centros de salud, con la esperanza de llegar a los 169 centros del país en 2020.
El uso de esta tecnología está fortaleciendo la capacidad del gobierno nacional de cartografiar, monitorizar, prevenir y tratar los brotes de malaria en tiempo real. Un total de 223 personas, entre las que se encuentran el personal sanitario y los gestores de datos en los hospitales, recibieron formación sobre la tecnología, que se puso a prueba en 2018 en 45 centros sanitarios y en 1.936 pueblos en 2018.
Según Herculano, “ahora los datos reunidos en los centros de salud locales se registran en las tablets y se mandan automáticamente al instituto nacional de salud pública. Esta tecnología nos ha permitido ahorrar mucho tiempo en el estudio de datos, lo que es muy útil cuando necesitamos alertar a las autoridades de las epidemias”.
Ya se salvan vidas gracias a la información reunida. La introducción de los nuevos sistemas de información digitalizada ha ayudado a disminuir en un 16% el número de muertes por malaria en el país entre 2017 y 2018. La recopilación de datos se centra en la gestión de casos y medidas de prevención que se llevan a cabo, en la información recopilada sobre la distribución de mosquiteros a grupos vulnerables como embarazadas o niños, y la disponibilidad de medicamentos contra la malaria. La información recopilada no solo es sobre la malaria, sino que también abarca otras enfermedades de notificación obligatoria de la OMS como cólera, polio y fiebre amarilla.
El seguimiento inmediato de información ha permitido a los profesionales sanitarios mejorar la recopilación de datos y la notificación de casos de malaria a nivel nacional, y así detectar inmediatamente los focos donde se requieren más recursos, como medicamentos para la malaria. De esta manera se pueden garantizar existencias suficientes de medicamentos.
Richard Miller, gerente de depósitode productos médicos del PNUD, explicó que “sabemos dónde se encuentran los medicamentos, la cantidad, la fecha de caducidad y los números de lote individuales”.
Guinea-Bissau sigue teniendo el porcentaje más alto de malaria en África occidental con 18% de todas las muertes registradas en los centros sanitarios, afectando en especial a niños menores de 5 años. A su vez, en las comunidades se registran 34% de muertes por malaria de menores de 15 años.
El Dr. Alberto Mola Ndenque, director clínico del hospital nacional Simão Mendes, trata a muchos pacientes que padecen formas potencialmente mortales de la enfermedad. Su paciente Diarrai acaba de ser ingresada en cuidados intensivos. “Llegó en coma y se le examinó de inmediato malaria cerebral. Le dimos tratamiento contra la malaria y ahora se encuentra mucho mejor. Sigue estando muy débil, pero salió del coma y puede comer por sí sola", explicó.
El PNUD, junto con el Fondo Mundial, trabaja con el Gobierno de Guinea-Bissau para que la prevención y el tratamiento de la malaria lleguen a los que están en peligro en todo el país. Con la mayoría de la población viviendo en la pobreza, el acceso a la prevención y tratamiento de la malaria estaba fuera del alcance de muchos.
Helena vive con sus tres hijos pequeños en Bafata. Su hija de cuatro años, Aminata, contrajo malaria a los ocho meses. Ella explica que “fueron al centro sanitario y, después de hacerle un chequeo y dar positivo en malaria, le proporcionaron el tratamiento contra la malaria. Desde que recibió el tratamiento y el mosquitero ya no ha vuelto a contagiarse”.
Antes del Día Mundial de la Malaria 2019, la OMS informa que el progreso se ha estancado y que en algunos países los casos de malaria siguen aumentando. Un niño muere cada dos minutos a causa de esta enfermedad prevenible y curable, y cada año se registran más de 200 millones de casos nuevos.
Siendo que más del 90% de casos y muertes por malaria suceden en una sola región, abordar los retos de la respuesta de la malaria en África será decisivo para el logro de la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de acabar con la malaria para 2030.
Según el Plan Estratégico 2018-2021 del PNUD y como está descrito en la Nota estratégica VIH, Salud y Desarrollo 2016-2021, el PNUD, junto con el Fondo Mundial, apoya a los países para fortalecer la respuesta multisectorial a la malaria a nivel nacional al proporcionar un apoyo integrado para políticas, programas y desarrollo de capacidades. Hasta la fecha, ello se ha traducido en 72 millones de casos de malaria tratados y 73 millones de camas con mosquitero distribuidas para proteger a las familias de la malaria. El PNUD también trabaja con el Banco Mundial y la OMS para fortalecer el sistema de salud y reducir la enfermedad y muertes en todo el mundo.
A principios de 2020, con el brote de la COVID-19, el PNUD ayudó al Gobierno a ampliar el paquete de datos digitales, para permitir que el Ministerio de Salud y otras partes interesadas comprendan, supervisen y respondan a la pandemia.
© 2026 United Nations Development Programme