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“La fuerza policial es la institución de mayor confianza en Kosovo. ¿Por qué, entonces, la gente cree que aún necesita un arma para protegerse?” se pregunta Alain Lapon, especialista en armas de fuego.
El Sr. Lapon es también el coordinador del Proyecto PNUD “Control de Armas Pequeñas en Kosovo” (KOSSAC, por sus siglas en inglés), y está decidido a reducir el crimen a mano armado y la violencia en un país que sigue recuperándose de una brutal guerra civil en la década de los 90’s. Según una encuesta reciente, 50% de los hogares posee armas de fuego, muchas de ellas ilegales.
En 2015, PNUD y el proyecto KOSSAC entregaron equipo técnico especializado a la Policía de Kosovo para contribuir en la lucha contra el crimen. Esto incluyó un sistema de recuperación de balas; un laboratorio de tiro, donde la policía puede examinar armas; y bases de datos para el registro y seguimiento de armamento, así como la identificación de municiones.
“El equipo facilitado por el PNUD ha tenido diversos impactos en nuestro trabajo diario. Al tener mejores muestras, producimos mejores resultados de identificación. Esto permite atender un mayor número de casos. El año pasado, procesamos alrededor de 2000 expedientes, 500 más que en 2013”, comenta Ilir Kukaj, Jefe de la Sección de Balística de la Agencia Forense de Kosovo.
El Laboratorio de Tiro permite que la Policía de Kosovo analice armas de fuego y procese mejores resultados, más rápido. A consecuencia de ello, toda la investigación se acelera, e incrementa la justicia basada en evidencia.
El Sr. Lapon no ha presenciado los efectos de la violencia producida por armas de fuego durante actos delictivos, sino también en episodios accidentales. Recuerda en particular un trágico incidente, cuando un hombre recibió un impacto de bala durante una celebración en la Ciudad de Mitrovica, donde los disparos al aire tienen una larga tradición.
“La víctima estaba manejando un carro, mientras el otro hombre estaba realizando disparos celebratorios al aire. Sin darse cuenta de que quedaba una bala en el arma, apretó el gatillo una vez más, y el disparo fue directo a la espalda del conductor. Hoy él está paralizado, es trágico,” recuerda el Sr. Lapon.
Debido a la creciente consciencia y a incidentes como éste, hoy ya no se escuchan frecuentemente disparos en Pristina, la capital. Sin embargo, cuando se trata de crimen, las armas de fuego ilegales se utilizaron en al menos la mitad de los asesinatos cometidos el año pasado.
“Aunque el uso de pistolas y heridas letales se ha reducido, el principal problema de hoy es la tenencia de armas ilegales,” añade el Sr. Lapon
Él cree que su circulación puede reducirse a través de la entrega voluntaria, así como de la confiscación a través de la acción policial.
Con el apoyo del PNUD, KOSSAC es un importante paso hacia la dirección correcta. También reconoce el valor de una fuerza policial adecuadamente equipada, que ayude a promover una sociedad más pacífica en Kosovo (Objetivo 16) y mejore el acceso a la justicia. Estos son avances transformadores hacia el desarrollo sostenible.
*Las referencias a Kosovo deben ser entendidas en el Contexto de la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad (1999)
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