Montenegro es un destino ideal para los amantes de la naturaleza. Este pequeño país de los Balcanes no solo goza de una gran riqueza natural, sino que, además, tiene importantes raíces históricas.
Los turistas que pasean por Montenegro hablan del aire puro, de sus limpias aguas y sus impolutos paisajes y costas. Su naturaleza virgen y la riqueza de su cultura, tradición e historia seducen al visitante.
Montenegro tiene algo para todos los gustos: desde los paseos alrededor del antiguo puerto pirata de Ulcinj, la relajante costa de Bar y las fiestas playeras, hasta los festivales de cine y música de Budva o la histórica Herceg Novi.
Sin embargo, las maravillas de Montenegro presentan solo una cara de la moneda.
En promedio, los turistas que visitan Montenegro emiten el equivalente a 6,5 kg de dióxido de carbono —la llamada huella de carbono— por día.
Si contamos las miles de personas que visitan el país, cualquier lugar con atractivo turístico está sujeto al riesgo de contaminación. Aunque a corto plazo la economía salga beneficiada, si los tesoros locales se dañan o destruyen, a largo plazo no estarán disponibles para disfrútelos turistas.
Aquí es donde entran en juego el PNUD-Montenegro y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).
Estas organizaciones han creado nuevas rutas para bicicleta y mejorado las ya existentes. La ciclovía en la aldea de Kameno, recientemente reabierta, ofrece 7,5 kilómetros de caminos interiores a través de campos inmaculados, suaves colinas y senderos rurales.
El PNUD colabora también con los festivales que tienen lugar a lo largo y ancho del país para que se desarrollen de manera completamente “verde”. Hasta el momento, Lake Fest, Bedem Fest y Southern Soul Festival —algunos de los principales eventos musicales que se desarrollan en Montenegro— se han unido a esta iniciativa para garantizar que estos encuentros sean amigables con el medio ambiente.
Otra de las principales iniciativas ha sido la instalación de bancos solares inteligentes en todo el país.
Este nuevo mobiliario urbano sirve también para cargar los teléfonos móviles. Los bancos cuentan, además, con sensores incorporados que ofrecen datos de interés, como información relativa a la calidad del aire. Cualquiera puede acceder en tiempo real a los niveles de dióxido de carbono, ruido, temperatura, humedad y presión atmosférica a través de las aplicaciones móviles Strawberry.
El PNUD en Montenegro ha desarrollado también una calculadora de carbono, disponible a través de Internet para los turistas que deseen colaborar. Así, al viajar a Montenegro es posible utilizar la calculadora para medir el impacto medioambiental de la estadía y del medio de transporte empleado, ya sea vía terrestre, marítima o aérea.
Al calcular y compensar las emisiones, el turista forma parte del movimiento para un Montenegro bajo en carbono y ayuda a reforzar el perfil del país como destino “verde”, además de unirse a la acción climática mundial.
Montenegro tiene un potencial inmenso para el desarrollo de un turismo neutro en carbono. Por ello, el PNUD trabaja con las autoridades locales para crear un plan de movilidad urbana sostenible en la bahía Boka Kotorska y el viejo Cetinje. El plan consiste en garantizar no solo la accesibilidad, limpieza y seguridad del sistema de transporte rural, sino también la protección del medio ambiente.
Nosotros hemos hecho nuestra parte. Ahora solo faltas tú.
Este es un proyecto financiado por el FMAM e implementado por el PNUD en Montenegro y el Ministerio de Turismo y Desarrollo Sostenible de Montenegro.
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