Han pasado 100 días desde que unos terremotos devastadores sacudieron 11 provincias del sur de Türkiye.
Más de 50.700 personas murieron, 3,3 millones fueron desplazadas y más de 313.000 edificios quedaron destruidos.
Tres meses después, 2,8 millones de personas siguen viviendo en tiendas de campaña y otros alojamientos improvisados, y 2,2 millones ni siquiera disponen de servicios básicos.
El PNUD ya ha proporcionado equipos y suministros por valor de más de 1,5 millones de dólares de los Estados Unidos (USD) y se han movilizado otros 28 millones de USD para las tareas pendientes.
En los primeros días, en el municipio de Hatay, el PNUD proporcionó suministros de emergencia para saneamiento y equipos de protección personal, usando fondos de proyectos en curso reutilizados con el amable permiso del Gobierno del Japón. El enorme volumen de escombros del terremoto -más de 100 millones de metros cúbicos- debe gestionarse de forma respetuosa con el medio ambiente. Con fondos ya obtenidos del Japón y Kuwait, el PNUD construirá centros de reciclaje este verano.
El PNUD ya está suministrando agua potable e instalaciones de tratamiento de aguas residuales en tres ciudades provisionales construidas con contenedores de habitáculos que están siendo levantadas en Hatay, Adıyaman y Kahramanmaraş por la ONG Needs Map y fundada por Mert Fırat, Embajador de Buena Voluntad del PNUD en Türkiye. Se espera que estos asentamientos acojan a sus primeros residentes en junio.
Se han entregado 17 habitáculos a İŞKUR, la agencia nacional de empleo turca, en Adıyaman, Hatay, Kahramanmaraş y Malatya. İŞKUR perdió muchos de sus locales en los terremotos y muchos de sus empleados se quedaron sin hogar.
En abril, el PNUD entregó 25 contenedores al servicio de los bomberos de Hatay.
Para los museos arqueológicos de Hatay y Kahramanmaraş, el PNUD entregó 20 habitáculos equipados con unidades de aire acondicionado para garantizar un control climático adecuado para almacenar artefactos históricos de valor incalculable mientras el Ministerio de Cultura y Turismo lleva a cabo su restauración.
"El PNUD busca fondos para apoyar un esfuerzo más amplio de reconstrucción del patrimonio cultural dañado. Esta región es un enorme mosaico cultural, un tesoro no solo para Türkiye sino para el mundo, que muestra el potencial de la coexistencia cultural", declara Louisa Vinton, Representante Residente del PNUD en Türkiye.
En el municipio de Kilis, se entregó un camión barredor de calles y otros equipos de gestión de residuos en abril con motivo del lanzamiento de un nuevo programa de respuesta al terremoto, dotado con 1,9 millones de USD por el PNUD y el Reino Unido. El Reino Unido también financiará servicios móviles de atención a ancianos y discapacitados, así como formación profesional para los supervivientes del terremoto.
El PNUD coopera con la Asociación Turca de Psicólogos para proporcionar terapia traumatológica y apoyo psicosocial a quienes lo necesiten.
La Evaluación de la Recuperación y Reconstrucción tras el Terremoto de Türkiye (TERRA, por sus siglas en inglés), realizada por el Gobierno con el apoyo del PNUD, la ONU, la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial, estimó los daños totales en 103.600 millones de USD, equivalentes al 9 % del PIB de Türkiye estimado para 2023.
Tras la Conferencia Internacional de Donantes que movilizó 6.500 millones de USD, el PNUD pide a los países donantes que aporten 550 millones de USD para 31 proyectos para "reconstruir mejor" destinados a restablecer los medios de subsistencia, los servicios públicos y el patrimonio cultural.
"El alcance de la destrucción no tiene precedentes. Por eso esperamos compromisos igualmente sin precedentes de los donantes de todo el mundo", afirma Vinton.
Siria no había experimentado un seísmo de esta magnitud desde el terremoto de 1822 que devastó la ciudad de Alepo.
El seísmo de 2023 impactó en la vida de 8,8 millones de personas en Alepo, Hama, Idleb, Lattakia y Tartous. A día de hoy, más de 470.000 siguen desplazadas y más de 6,2 millones necesitan protección.
Se calcula que la recuperación costará 14.800 millones de USD en los próximos tres años.
"En toda Siria", que es el plan de enfoque de recuperación temprana del PNUD en el país, está ayudando a las comunidades a restablecer la normalidad. Se centra en restablecer los servicios básicos y las infraestructuras, y en ayudar a las personas a encontrar un trabajo digno.
"La necesidad más urgente es encontrar un refugio adecuado, restablecer los servicios básicos como el suministro de agua, el saneamiento y el acceso a la energía, y garantizar que se satisfagan adecuadamente todas las necesidades de protección. También tendremos que restablecer con celeridad los medios de subsistencia mediante empleos de emergencia para que no solo se recupere cierto sentido de autosuficiencia, sino también para ayudar a las personas a sanar de manera más rápida haciendo que las personas afectadas se sientan útiles y productivas", declara Sudipto Mukerjee, Representante Residente del PNUD en Siria.
El terremoto ha añadido escombros a los millones de metros cúbicos de residuos acumulados en los últimos diez años de crisis que sufre el país.
La reconstrucción no puede comenzar sin antes limpiar los escombros.
Se retirarán unos 137.000 metros cúbicos de basuras con el apoyo del Gobierno del Japón. Hasta ahora se han retirado más de 16.946 metros cúbicos de residuos, lo que ha creado 520 puestos de trabajo temporales y mejorado el acceso a más de 1,9 millones de personas.
Las intervenciones del PNUD en materia de empleo y medios de subsistencia beneficiaron a cerca de 6.400 personas y apoyando la recuperación de pequeñas empresas. 170 compañías dirigidas por mujeres han recibido pequeñas subvenciones y otras ayudas, como subsidios al alquiler.
Por la magnitud de la catástrofe y la vulnerabilidad de la población siria, está claro que la recuperación será larga y difícil. El tiempo es oro y sin los recursos adecuados y un enfoque estratégico, muchas más personas necesitarán ayuda humanitaria de aquí a 2024.
© 2026 United Nations Development Programme