Junto con King Salman Relief, en el PNUD estamos construyendo y reparando más de 50 centros de abastecimiento y bombas de agua que cubrirán las necesidades de tres millones de personas. También estamos capacitando a las asociaciones locales de usuarios de agua, como Bader Elden en Kassala, para administrar esos centros de modo de que funcionen durante años.
Igualmente, junto con Suiza, estamos ayudando a 160.000 personas desplazadas y familias de acogida en Kassala, así como otros estados circundantes, para restablecer las granjas y los medios de vida. Ello incluye la maquinaria, la capacitación de los agricultores y la instalación de sistemas de energía solar para ayudar a disminuir los precios de los alimentos y aumentar el abastecimiento.
En Darfur, las horribles violaciones a los derechos humanos han colmado los hospitales, con mujeres atacadas y violadas, y personas desplazadas baleadas por los caminos cuando trataban de huir hacia un lugar seguro. Decenas de miles se encuentran en refugios temporarios esforzándose por alimentar a sus familias y por acceder a los servicios sanitarios básicos.
En un centro de personas desplazadas, en el PNUD, junto a nuestros socios, hemos instalado pozos de agua que funcionan con energía solar que proveen una fuente sostenible de agua potable. Para las personas desplazadas en lugares más alejados, hemos trabajado con el Fondo Mundial y otros organismos de la ONU para establecer instalaciones móviles de cuidados sanitarios primarios que atienden a alrededor de 800 familias con servicios de maternidad y exámenes de laboratorio, incluyendo el diagnóstico y tratamiento del VIH. También hemos entregado medicamentos para el VIH directamente a Darfur a través de convoyes con socios de la ONU, y se están estableciendo rutas de acceso en las fronteras para permitir entregas más regulares.