Cuando una crisis golpea, salvar vidas y satisfacer las necesidades humanitarias inmediatas es la principal prioridad. Con todo, preservar los avances en materia de desarrollo y ayudar a las personas a retomar el camino hacia la recuperación también es esencial. Para lograrlo, el PNUD cuenta con un cuadro de profesionales capacitados que pueden ser desplegados de manera inmediata para ayudar a las comunidades a responder mejor a las crisis y recuperarse de ellas.
Usman Qazi es un funcionario experimentado del PNUD que ha trabajado en el Pakistán, Bangladesh, las islas del Pacífico, Kirguistán, Siria y Somalia. Actualmente es jefe de equipo en la región de los Estados Árabes y fue enviado en una misión al Afganistán en octubre de 2021 para poner en marcha una iniciativa de desarrollo de emergencia (ABADEI). El programa ABADEI busca restaurar el acceso a los servicios esenciales, recuperar los medios de sustento, mitigar los riesgos climáticos localizados y promover la cohesión social.
Ahora Usman nos ofrece sus reflexiones acerca de las realidades sobre el terreno, la respuesta del PNUD y la inspiradora resiliencia del pueblo afgano.
Mi función como asesor capacitado de SURGE, además de mis labores ordinarias, es estar listo para trasladarme a cualquier oficina en el país del PNUD cuando surgen necesidades urgentes. Una vez que los talibán se hicieron con el control del Afganistán, el PNUD hizo un llamamiento a “quedarse y cumplir”. Además de otras medidas, el organismo se puso en contacto con los asesores del SURGE para que que sirvieran como refuerzos sobre el terreno. En este viaje visual, los llevaré a recorrer el primer mes de mi misión, en la que estoy apoyando los esfuerzos para acelerar la aplicación del programa ABADEI.
Como hablante de dari y pashto, tuve el privilegio de interactuar directamente con los participantes del programa sobre el terreno. Rahimullah, de Mazar-i-Sharif, me dijo que su familia le preocupaba mucho, ya que no les quedaba alimento y él estaba cada vez más endeudado en la tienda local. “Este programa es una bendición”, me dijo.
Los jornaleros se han visto especialmente afectados. En el marco de la iniciativa ABADEI, hemos dado inicio a un proyecto de limpieza de canales en Mazar-i-Sharif que creará más de 9.000 días por persona de trabajo temporal y permitirá a los trabajadores ganar la mitad de la suma mensual que una familia promedio necesita para sobrevivir. Los trabajadores son seleccionados por las comunidades que residen a lo largo de los canales en función de la necesidad y la capacidad.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) está brindando apoyo a escuelas y comunidades en las cercanías de Herat, como en la aldea de Shaidai, una comunidad mixta compuesta por residentes locales, desplazados internos y refugiados que regresan al país. El PNUD ha asignado USD 500.000 como financiación paralela para brindar servicios de alumbrado con energía solar a los hogares vulnerables, rehabilitar los servicios esenciales, como los de suministro de agua y propiciar las condiciones necesarias para que la comunidad, diversa desde el punto de vista étnico, pueda vivir en armonía.
También hemos puesto en marcha una iniciativa de dinero en efectivo por trabajo, en la que participan alrededor de 1.000 personas, para limpiar uno de los principales canales en Herat. Además de brindar alivio humanitario inmediato, la iniciativa también promueve cohesión social al emplear a personas de diferentes orígenes étnicos y, una vez que el flujo del canal alcance su nivel pleno, podría generar beneficios de desarrollo gracias a la revitalización de la agricultura.
A pesar de todos los obstáculos, las mujeres afganas, uno de los grupos prioritarios de nuestra labor sobre el terreno, no se han rendido. Durante la visita a Herat, los representantes del PNUD firmaron un memorando de entendimiento con la Cámara de Comercio de las Mujeres Afganas a fin de apoyar a las pequeñas y medianas empresas encabezadas por mujeres con donaciones en efectivo que les permitan mantenerse a flote durante esta época difícil. Nuestro objetivo es ayudar a un máximo de 150 empresas con donaciones de entre USD 1.000 y USD 15.000.
Las casas de barro en la provincia de Balkh son vulnerables a los desastres naturales, en particular las inundaciones. Para mitigar el riesgo de inundaciones y brindar a los residentes la oportunidad de obtener los ingresos que tanto necesitan, hemos puesto en marcha una iniciativa de efectivo por trabajo para reforzar las riberas del río Balkh en el distrito de Khulm.
En Herat y Mazar-i-Sharif también tuvimos la oportunidad de visitar algunos espectaculares sitios culturales e históricos. Esta fotografía es del santuario de Khwaja Abdullah Ansari, el patrono de Herat. El aeropuerto local también ha sido nombrado en su honor. El santuario se considera una de las estructuras más completas de la era de los Timurid en la ciudad, con una compleja caligrafía y trabajos en mosaicos que se remontan a esa época.
En Herat, el PNUD envió a las autoridades de facto un mensaje sobre nuestro compromiso con el empoderamiento de la mujer al incluir a dos colegas mujeres en la misión y asegurarse de que participaran en pie de igualdad en los debates. ¡Nuestra labor sobre el terreno continúa!
La capacidad de la oficina del PNUD en el Afganistán se ha visto afectada debido a la precaria situación sobre el terreno y a las restricciones sobre la movilidad. Las condiciones son difíciles y los retos son enormes, pero el impacto visible e inmediato de su labor —lograr que mujeres y hombres afganos puedan ganarse la vida de manera decente— es una fuente de energía e inspiración para Usman y los demás miembros del equipo SURGE.
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