Si bien casi nadie será inmune a los efectos cada vez más severos de un planeta cuya temperatura aumenta, serán los pobres los que quedarán aún más relegados.
La desigualdad es una paradoja de nuestros tiempos. Aunque la innovación ha aumentado enormemente y la pobreza ha disminuido en casi todos los países, seguimos constatando una brecha cada vez más notoria y sin precedentes entre los que tienen y los que no.
Además, la desigualdad tiene un cómplice poderoso en el cambio climático. Se unen para relegar aún más a los más vulnerables, especialmente a las mujeres. Es una ironía cruel que los más pobres, que son los que han hecho menos por calentar el planeta, son los que sufren en primer lugar y los que sufren más.
El PNUD ha recopilado el trabajo de varios reconocidos fotógrafos para analizar en profundidad estos temas de tanta importancia.
Las fotos serán presentadas en la Exposición Photoville en Brooklyn Bridge Park, Nueva York, del 12 al 15 y del 19 al 22 de septiembre.