Este seguro fue desarrollado gracias al trabajo del PNUD Argentina, a través de las iniciativas globales The Biodiversity Finance Initiative (BIOFIN) y Insurance and Risk Finance Facility (IRFF), con el financiamiento del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania. Gracias a la estrecha colaboración entre el PNUD, el Gobierno de Misiones, Río Uruguay Seguros (una aseguradora local) y Aves Argentinas (una organización dedicada a la conservación), se han abierto nuevos caminos para la convivencia.
Es decir, este seguro no es solo un instrumento financiero, sino también una línea de vida para la especie: al proporcionar compensación y apoyo técnico a los productores que sufren pérdidas, ayuda a convertir el miedo en cooperación y el conflicto en coexistencia.
El yaguareté desempeña una función ambiental fundamental. Controla las poblaciones de herbívoros, ayuda a prevenir el sobrepastoreo y la erosión, y salvaguarda el delicado equilibrio de la selva. Estudios recientes estiman que los servicios ecosistémicos proporcionados por los hábitats de este felino tienen un valor de hasta 4.000 millones de dólares de los Estados Unidos (USD) al año en América Latina. En 2024, la Administración de Parques Nacionales de la Argentina valoró la pérdida de un solo yaguareté en más de 1.700 millones de pesos argentinos, unos USD 1,8 millones.
El costo de perder al yaguareté es incalculable desde un punto de vista ecológico, pero también cultural y espiritual. Por eso, su conservación también se construye en los gestos cotidianos. Las comunidades están siendo empoderadas con herramientas simples pero efectivas: luces intermitentes que ahuyentan a los depredadores durante la noche, cencerros que alertan ante la presencia de peligros, cercas eléctricas para proteger al ganado y refugios seguros para los perros guardianes.