Manuela tenía una buena razón para soportar un duro comienzo. Su esposo murió hace un año, por lo que se mudó junto con su hija a la casa de sus padres en la aldea de Pasac, al sur de Guatemala. Allí buscó un trabajo para sacar adelante a su hija.
En los últimos años, Manuela busco empleo en los cafetales, la actividad principal en Pasac. Sin embargo, una reciente epidemia de roya ha causado grandes pérdidas económicas, forzando a los pequeños agricultores a buscar alternativas para estabilizar sus ingresos.
La roya del café es una enfermedad producida por un hongo que arrasa con las plantaciones de este fruto. La roya ha afectado a los cultivos por décadas, pero en el último par de años se ha convertido en una seria amenaza debido al cambio climático. Los aumentos de temperatura, la disminución de las precipitaciones y los eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes están favoreciendo la aparición de esta y otras epidemias.
“La gente estaba desesperada. ¿Con qué vamos a comer? ¿Cón qué vamos a vivir?”, se preguntaban, recuerda Manuela. Dados los riesgos de depender de la agricultura para subsistir, los pequeños agricultores de la Cooperativa Nahualá decidieron dedicarse a la apicultura para diversificar sus ingresos y fortalecer su seguridad alimentaria. Es precisamente allí cuando Manuela tomó los primeros pasos.
La Cooperativa arrancó con 50 cajas de colmenas. Las abejas no solo ayudan con los ingresos gracias a la venta de miel y otros productos derivados, sino que también impulsan la agricultura local.
“Antes cuando no existían las abejas, los cafetales no tenían muchas flores”, dice Manuela. “Pero hoy en día han ayudado bastante en la cosecha. A través de la polinización que hacen las abejitas, estamos viendo un gran resultado de nuestros cafetales y de todos los árboles que están cerca del apiario".
Las abejas son esenciales para mejorar la seguridad alimentaria, ya que ayudan a que muchas plantas den su fruto. Es así como estos insectos se convierten en guardianes de la biodiversidad y del ecosistema.
El proyecto de apicultura en Pasac es parte de una iniciativa en 12 municipalidades a lo largo de la cuenca del río Nahualate. El PNUD en Guatemala es responsable de implementar el proyecto, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) del país la ejecuta a través de la financiación del Fondo de Adaptación.
El proyecto coordina el trabajo de agricultores y organizaciones locales para apoyar la producción de miel, lo que permite impulsar las economías locales y ayudar a las comunidades locales a adaptarse al cambio climático.
Tras meses de trabajo con las abejas, Manuela ya no les teme: “¡El mundo de la apicultura es maravilloso! Me gusta trabajar con abejas, es como si fueran mis amigas”, dice.
La cooperativa y otros grupos locales ofrecen cursos de formación a agricultores sobre cómo cuidar a las abejas y producir miel y productos derivados, como jalea real, propóleo y polen.
Manuela guarda la esperanza de que más mujeres de su comunidad participen en el negocio de la apicultura y produzcan miel hecha solo por mujeres.
“Nos discriminan. 'Es trabajo de hombres' dicen, pero yo he visto que las mujeres sí podemos hacerlo”, explica Manuela. Por eso, enfatiza que las mujeres que trabajan en este sector deben apoyarse entre ellas a través de formaciones, y hacer la diferencia en su industria.
“Hemos logrado un buen resultado y diversificado nuestros ingresos", dice Manuela. Además, quiere seguir aprendiendo y enseñar a otras mujeres. “Quiero ser un ejemplo para que mi hija siga mis pasos”.
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