Con el estallido de guerras, los peligros climáticos y las crisis económicas, muchas personas se alegrarán de relegar el año 2022 al cajón de la historia.
Sin embargo, a pesar de que nos trajo muchas dificultades, también nos dio momentos que queremos recordar con gratitud y celebración: desde el hito histórico de los 8.000 millones de personas que nos ha hecho 8.000 millones más fuertes, hasta la creación del nuevo derecho humano a un medio ambiente sano.
Antes de poner punto y final al año 2022, te mostramos 11 instantáneas que describen los 365 días que dejamos atrás.
¿Sabías que tienes derecho a un medio ambiente limpio, sano y sostenible? La Asamblea General de la ONU lo hizo oficial en julio de 2022 al reconocer que una Tierra sana es un requisito previo para el disfrute de todos los demás derechos. Esta nueva adición a la carta universal representa una poderosa arma para seguir luchando contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
Salama Nasser es pescadora y repara sus redes en Adén (Yemen). Con el apoyo del PNUD, Salama compró un barco y ahora mantiene a su familia con los ingresos que obtiene de la pesca. Con el fin de poner en relieve la importancia de la pesca artesanal para los medios de vida de muchas comunidades, los sistemas alimentarios, la cultura y el medio ambiente, las Naciones Unidas declararon 2022 el Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales.
En 2022, el PNUD cumplió 30 años de acción contra la brutalidad de las minas terrestres. Esta batalla comenzó en 1992 en Camboya. En las tres décadas transcurridas desde entonces, el PNUD y sus socios han ayudado a más de 50 países a hacer frente a los desafíos que plantean las minas terrestres y otros restos explosivos de guerra. En el Líbano, trabajamos con el Centro Libanés de Acción contra las Minas para limpiar tierras contaminadas y que así puedan ser productivas. Hasta el momento, más de 5 millones de personas se han beneficiado de estas actividades.
Aunque cueste de creer, las minas terrestres todavía se usan hoy en día; incluso en Ucrania. La invasión rusa en febrero ha marcado una regresión peligrosa en Europa. El resultado: comunidades devastadas y un sufrimiento humano colosal. A través de las evaluaciones socioeconómicas tempranas, el PNUD está trabajando para apoyar la respuesta de emergencia del Gobierno, continuar con su compromiso para que los servicios públicos sigan en pie y mantener la economía en funcionamiento.
El impacto de la guerra en Ucrania va mucho más allá de las fronteras del país. A tan solo seis mil kilómetros de distancia, la agricultora S.M. Pradeepa Nilmini cuida sus cultivos decidida a mantener a su familia. La guerra en Ucrania ha acentuado una crisis económica existente en Sri Lanka, poniendo al país en riesgo de la suspensión de pagos. En un mundo cada vez más frágil debido a la COVID-19, la guerra es uno de los factores que empuja a cientos de millones de personas a la pobreza e intensifica una crisis mundial de seguridad alimentaria y costo de vida.
En junio, la zona sureste del Afganistán sufrió un terremoto que asestó otro golpe a un país que ya enfrentaba crisis humanitarias y económicas en cascada. En el marco del programa ABADEI, el PNUD ha movilizado 2,8 millones de dólares de los Estados Unidos (USD) para brindar a por lo menos 5.000 familias dinero en efectivo, agua y saneamiento, vivienda y atención médica. De la mano de otras agencias de la ONU y socios, el PNUD se ha centrado en la reconstrucción de viviendas, hospitales y escuelas a través de iniciativas de dinero por trabajo y ayudando a las empresas locales a reanudar sus operaciones.
El Pakistán se encuentra en una cuenca de fácil inundación, por lo que las comunidades están ya acostumbradas a las lluvias torrenciales. Sin embargo, este año fue diferente: el país recibió de entre tres a cinco veces su promedio de precipitaciones en 30 años. Durante el pico de la tormenta, un tercio del país estaba bajo el agua. Casi 1.700 personas han muerto y 33 millones están afectadas en 84 distritos, incluidas ocho millones de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Inmediatamente después de una ola de calor en el sur de Asia, las inundaciones dejaron claro cuál era el costo del cambio climático, agregando urgencia a las discusiones en la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU, conocida como la COP27.
Cuando en 2015 los insurgentes de Boko Haram arrasaron Ngarannam, una pequeña ciudad en el noreste de Nigeria, quedó absolutamente abandonada. Los residentes huyeron a los campamentos de desplazados y soñaban con el día en que pudieran regresar a sus hogares. Para algunos, ese día llegó en 2022. El Gobierno de Nigeria, en colaboración con el PNUD, está reconstruyendo ocho comunidades en el noreste del país. En Ngarannam, los aldeanos desplazados lideraron el proceso de diseño, trabajando en estrecha colaboración con la reconocida arquitecta nigeriana Tosin Oshinowo.
De camino a la COP27 en Egipto, Frankie, la Utahraptor lideresa del clima, se detuvo en Kigali (Rwanda) para conectar con líderes jóvenes de todo el continente. Después de dirigirse a los asistentes de la Cumbre de África de YouthConnect, Frankie visitó escuelas y centros juveniles para difundir aún más el mensaje de una acción climática urgente y comprometerse con los jóvenes que están liderándola. El viaje a Rwanda dejó a Frankie con más energía aún para hablar sobre la reforma de los subsidios a los combustibles fósiles como un paso fundamental para asegurar el futuro de la juventud y el de todos los humanos amigos de los dinosaurios como Frankie.
En noviembre, según las mejores estimaciones, llegó al mundo el ser humano número 8.000 millones. Más allá de ser un momento de felicidad para su familia, este hito para la población humana es un símbolo de los notables avances en salud que han reducido drásticamente las tasas de mortalidad materna e infantil.
La llegada del ser humano número 8.000.000.000 también es un momento para reflexionar sobre en qué tipo de mundo le dejamos a él y a las generaciones futuras. Ahora tenemos 8.000 millones de razones para luchar más que nunca para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y construir un futuro justo, sostenible y equitativo para todos los seres humanos.
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