Armanda Fonseca Lopes, Presidente de la Asociación de los moradores de Chã das Furnas, una comunidad de la “Ribera Grande“ de la isla de Santo Antão, sonríe, cuando le preguntan ¿cuáles son los desafíos que enfrenta su comunidad? Ella dice, “¿Pueden ver la extrema aridez que está a nuestro alrededor?“. Según nos dice Armanda, en Chã das Furnas, las precipitaciones son escasas e irregulares y ya no llueve a dos años. Menciona que, la ganadería y la agricultura son los sustentos principales de la población local, no obstante, las condiciones de aridez vienen amenazando ambos sectores. La falta de pastos para la alimentación de los animales, obligó a muchas familias a reducir el número de animales, a fin de proteger su consumo e ingresos diarios, con esperanzas en su recuperación futura. También dice que, la mayoría de los hombres y los jóvenes de la zona han emigrado en busca de oportunidades de empleo, mientras que, las mujeres permanecen en Chã das Furnas en la administración de las familias en condiciones de escasos recursos.
Lo más notable dice Armanda, es que en años de buena precipitación, el agua de las lluvias se pierde para el mar y que, lo mismo le sucede al agua que se encuentra en las zonas más altas de la localidad, que a menudo también se pierde ya que no existen condiciones para su almacenamiento. De esta forma, el proyecto establecerá condiciones para asegurar la captación y almacenamiento del agua por medio de la construcción de reservatorios y sistemas de canales de conducción. También promoverá la capacitación de agricultores (10 mujeres y 15 hombres) en métodos y técnicas sostenibles en la agricultura y la pecuaria, incluyendo la adopción de tecnologías de gestión integrada del agua (riego por goteo).