En Haití hay un proverbio criollo que dice “Ver hoy, pero recordar mañana“, o en otras palabras, vive el presente, pero planea el futuro. Esta idea es la base de un proyecto financiado por Canadá, cuyo objetivo es mejorar la capacidad de Haití para adaptarse a los impactos del cambio climático.
El ascenso del nivel del mar y de las temperaturas de la superficie del mar, así como una mayor frecuencia de los desastres naturales relacionados (sequías, inundaciones y huracanes) representan una amenaza para el desarrollo socioeconómico y el bienestar de la población costera de Haití, que está en constante crecimiento.
Según el índice de vulnerabilidad climática de 2015, Haití ocupa el 6to puesto en el mundo entre los países más vulnerables al cambio climático.
UNA PRIORIDAD NACIONAL
El proyecto, promovido por el Gobierno de Haití y apoyado por el PNUD, se ocupa de las regiones del sur y sureste, que son las más vulnerables del país.
Las actividades comprenden fortalecer la seguridad alimentaria de los agricultores locales, mejorar la gestión de las cuencas hidrográficas ante el cambio climático y replantar manglares y bosques que protejan contra la erosión y el ascenso del nivel del mar.
UN ENFOQUE EFICAZ
Los gestores del proyecto ayudan a los agricultores a formular planes individuales de tres a cinco años. Primero se hace un análisis de las necesidades familiares, así como de sus vulnerabilidades, problemas y oportunidades.
Los especialistas técnicos trabajan con cada agricultor a fin de identificar los pasos y recursos necesarios para implementar su plan. Se atienden cuestiones como: plantar nuevas variedades de vegetales para diversificar los cultivos; construir establos para mantener sanos a los animales y proteger los cultivos; hacer abono con los desechos; introducir nuevas técnicas de siembra que eviten la erosión y utilicen el agua más eficazmente; y construir viveros de árboles y plantas.
LA GESTIÓN DE LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
Las actividades del proyecto también se ocupan de temas como la degradación y erosión del suelo, la poca disponibilidad de agua, la gestión sostenible de los recursos naturales, y la vulnerabilidad ante los fenómenos climáticos extremos.
Se han establecido comités para la gestión de cuencas hidrográficas en la Unidad Hidrográfica de Aquin y Saint Louis du Sud, cuya labor se extenderá a otras zonas. Los comités ayudan a sensibilizar a las poblaciones locales sobre las cuestiones climáticas y medioambientales, y coordinan actividades de reforestación.
Una de las prioridades es proteger los ecosistemas de los manglares, que los miembros de los comités monitorean regularmente para evitar su tala.
LOS ECOSISTEMAS Y LA EDUCACIÓN
El primer Centro Haitiano para la Educación Ambiental se inauguró en la ciudad de Aquin el 5 de junio de 2014 (Día Mundial del Medio Ambiente). El centro organiza programas para escuelas locales y visitas guiadas. El público aprende sobre el valor de los ecosistemas cercanos, la ciencia y el impacto del cambio climático, y las diferentes estrategias de adaptación. Gracias al proyecto se capacitaron a seis guías para apoyar estas actividades.
Fuera del centro hay un vivero con manglares, y se informa a los visitantes sobre la importancia de proteger los manglares y bosques, y sobre cómo desarrollar actividades ecológicamente sostenibles.
RECUPERAR LA COSTA
Los esfuerzos de reforestación del proyecto incluyen plantar 2,5 millones de árboles (80% de árboles maderables y 20% de árboles frutales) que servirán para reforestar 2.500 hectáreas en Aquin y Saint Louis du Sud.
Lo anterior ayudará a proteger la región contra fenómenos climáticos tales como tormentas, ascenso del nivel del mar o erosión. Se han seleccionado zonas prioritarias para la reforestación mediante mapas detallados, con base en la tecnología SIG, desarrollados por el Ministerio de Medio Ambiente con apoyo del PNUD.
También se repoblarán los manglares que se ven amenazados por la población local, pues la madera es una fuente de leña y para hacer escobas, o sus terrenos son el blanco para dar lugar a la expansión de la ciudad. En el presente año se plantarán 150 hectáreas de manglares alrededor de la Ciudad de Aquin.
EL ÉXITO COMPROBADO
Hasta la fecha, el proyecto ha contado con la firme participación de diferentes actores del gobierno central y local para asegurar el desarrollo sostenible, haciendo frente a las amenazas del cambio climático. Se evaluó la vulnerabilidad y la adaptación de los sectores del agua y agricultura a nivel nacional, y se iniciaron estudios de campo para determinar las mejores medidas de adaptación.
Los objetivos también buscan documentar los resultados y compartir las experiencias entre la serie de proyectos de Canadá y el PNUD en Camboya, Cabo Verde, Haití, Malí, Nigeria y Sudán, países en los que se ha ampliado el alcance de proyectos que ya ha apoyado el Fondo para los Países Menos Adelantados, cuya entidad operadora es el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
Proyecto ‘Strengthening Adaptive Capacities of Coastal Communities in Haiti’ - (open.undp.org): http://open.undp.org/#project/00058845
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