Dorji Wangmo, de la aldea de Tenchoe, en Lunana, una de las regiones más al norte de Bhután, todavía recuerda vívidamente cómo ella y otros miembros de su comunidad corrieron para salvar sus vidas cuando la inundación de un lago glacial se produjo en Lunana el 7 de octubre de 1994.
"La inundación ocurrió sobre las 9 de la noche. No había electricidad ni la luna iluminaba lo suficiente, por lo que estaba muy oscuro cuando salimos corriendo de nuestras casas, llevando a los niños y a los ancianos, subiendo hacia terrenos más altos. Nunca podré olvidar esa noche. Todo el mundo estaba aterrorizado y llorando", dice.
Fue la primera gran inundación de un lago glaciar en Bhután provocada por la ruptura parcial del lago glaciar Luggye, uno de los cuatro que hay en Lunana.
Desde entonces, los habitantes de Lunana viven con el temor constante a las inundaciones de los lagos glaciares; un temor que crece a medida que suben las temperaturas en las montañas y retroceden los glaciares debido al cambio climático, mientras el agua continúa acumulándose detrás de las presas de morrena.
A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, Lunana es uno de los asentamientos humanos más altos del planeta. El cambio climático es una realidad cotidiana en esta comunidad remota en las montañas que alberga los lagos Baytsho, Raphstreng, Thorthormi y Luggye. Los tres últimos se encuentran entre los 17 lagos glaciares potencialmente peligrosos de Bhután.
Dorji Wangmo, de Thanza, la aldea más cercana a los lagos, explica que el miedo a las inundaciones no la deja dormir. Los aldeanos solo tienen 20 minutos para evacuar o trasladarse a un terreno más seguro.
"Oímos estruendos continuamente, provocados por las avalanchas. Aunque sé que se trata de un desplome, cada vez que oigo un ruido fuerte mi primer instinto es correr hacia la ventana para corroborar que no es una inundación. No podemos permitirnos bajar la guardia", afirma.
En 2008, el país puso en marcha una gigantesca tarea para bajar manualmente el nivel de agua del lago Thorthormi hasta un volumen seguro. Los esfuerzos, apoyados por el PNUD a través del Programa de Acción Nacional de Adaptación financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), concluyeron en 2012. Se pusieron en marcha sistemas de alerta temprana y se mejoró la preparación y respuesta de las comunidades ante las catástrofes. Previamente se había emprendido un proyecto de tres años para rebajar cuatro metros el nivel del agua del río Raphstreng.
La inundación de 1994 se cobró vidas, destruyó casas, tierras de cultivo e infraestructuras. Sin embargo, un desastre mucho más grave se está gestando en Lunana, dice el glaciólogo Karma del Centro Nacional de Hidrología y Meteorología (NCHM, por sus siglas en inglés).
"El peor de los escenarios es una inundación combinada de los lagos glaciares Thorthormi y Raphstreng", señala Karma.
Más de una década después de los trabajos en Thorthormi, la amenaza se ha duplicado debido al calentamiento de las temperaturas, lo que provoca el deshielo de los glaciares. Bhután tiene 700 glaciares que se están derritiendo de manera rápida, según NCHM. El glaciar Gangju La, en la cuenca de Pho chhu, a una altitud que oscila entre los 4.800 y los 5.100 metros sobre el nivel del mar, ha retrocedido a un ritmo de 11,4 metros en promedio por año entre 2004 y 2019. Y el glaciar Thana, a una altitud que oscila entre los 5.100 y los 5.700 metros sobre el nivel del mar, en la cuenca de Chamkhar chhu, ha registrado un retroceso medio de 18,2 metros anuales.
Los glaciares están disminuyendo a una velocidad nunca antes vista y corren el riesgo de desencadenar lo que los glaciólogos bhutaneses describen acertadamente como “un tsunami que viene del cielo". De los 567 lagos glaciares del país, 17 han sido identificados como potencialmente peligrosos.
Thorthormi está en fase de formación. Los pequeños estanques de los glaciares derretidos convergen lentamente en un gran lago.
Justo debajo de Thorthormi, separado por una fina presa de morrena que contiene un núcleo de hielo, se encuentra el lago Raphstreng. Los científicos llevan mucho tiempo preocupados por la fortaleza y estabilidad estructural de la presa de morrena.
El glaciólogo Karma señala que cada año se producen muchos movimientos de masa en ambos lagos, lo que provoca la reducción de la barrera de morrena. La inestable presa de morrena medía solo 33 metros en las partes más estrechas en 2021.
"Raphstreng es un lago que ya se ha desarrollado en su totalidad, mientras que Thorthormi está en fase de crecimiento. Nuestro temor es que un día Thorthormi se convierta en un lago como Raphstreng. Si esto ocurriera, la presa de morrena no podría contener la presión hidrostática de Thorthormi y provocaría la convergencia de ambos lagos. El agua de Thorthormi desembocará en Raphstreng, lo cual desencadenará una inundación combinada con un volumen estimado de 53 millones de metros cúbicos que bajará por la cuenca de Pho Chhu", explica Karma.
Esto será cuatro veces más grave que la inundación de 1994 y causará daños devastadores en vidas, propiedades e infraestructuras, incluyendo los dos proyectos hidroeléctricos del país situados aguas abajo.
"Me asusta cuando escucho hablar de lo que el cambio climático está haciendo a nuestro país. ¿Por qué no iba a tener miedo? Vivimos al lado de los lagos. Si los glaciares siguen derritiéndose al ritmo actual, llegará un día en que no tengamos agua. Las nevadas son cada vez más escasas", afirma Dorji Wangmo.
La disminución de las superficies glaciares en Bhután y en todo el mundo se han convertido en una nueva realidad a medida que se intensifica la crisis climática mundial. Bhután y su gente, aunque no han hecho mucho para provocar el cambio climático, sufren las peores consecuencias de esta crisis.
El reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) advierte que los glaciares de toda la región de Hindu Kush en el Himalaya seguirán disminuyendo, con consecuencias como inundaciones y desprendimientos de tierra, si el mundo no reduce drásticamente las emisiones contaminantes.
Para Dorji Wangmo, los majestuosos picos cubiertos de nieve que se convierten en rocas desnudas son una realidad impensable. "Si la nieve se derrite y nuestras montañas se convierten en rocas desnudas, Lunana también desaparecerá. Cuando el tiempo está despejado y las montañas brillan bajo el sol, decimos: ‘¡Oh! qué vista tan hermosa’. Siempre hemos vivido al lado de los glaciares y nos gustaría seguir viviendo así. Las montañas se ven bien cubiertas de nieve. Sería triste verlas sin nieve", finaliza Dorji.
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