A medida que el bosque brinda sustento a las personas, las comunidades de Utz Che’ están plantando árboles para mejorar sus vidas. Se han separado casi 2.500 hectáreas de tierra para la reforestación y se han plantado más de 30.000 árboles en tierras de cultivo. Solo en 2020, Utz Che’ plantó aproximadamente 60.000 árboles en las subdivisiones de Totonicapán en el centro-oeste de Guatemala, recuperando alrededor de 38,35 hectáreas de bosque.
En 2020, Utz Che' recibió el Premio Ecuatorial del PNUD por su trabajo de conservación liderado por la comunidad a través de soluciones basadas en la naturaleza.
La portavoz de Utz Che’, Balvina Soledad Jutzutz Cristal, dice: “El trabajo realizado por las comunidades indígenas y locales para proteger y conservar los bosques es reconocido a través de organizaciones internacionales y nacionales. No basta con admirar y disfrutar de los bosques; los estados deben comprometerse a incluir a las comunidades y poblaciones en las agendas y políticas, reconociendo y haciendo cumplir sus propias formas de organización y gobernanza, sin alterar ni dañar sus formas y modos de vida. Los bosques se están agotando, sin el trabajo de las comunidades indígenas el planeta puede perder su vida”.
El modelo de Utz Che’ demuestra cómo avanzar en la protección de los bosques y la gestión sostenible es esencial para sanar los pulmones de la Tierra, garantizar el bienestar y un planeta habitable en las generaciones futuras.
Si bien el trabajo se realiza a nivel local, el mundo se beneficia. Como dice Paulina Par: "Somos parte de los pulmones del país, de la Tierra". En este Día Internacional de los Bosques, el trabajo de Utz Che' demuestra cómo la acción de la comunidad local por los bosques es un camino hacia la recuperación y el bienestar.