La ciudad de Rafah acoge a la mayoría de los 1,9 millones de palestinos que han sido desplazados de sus hogares durante la guerra, que ahora entra en su cuarto mes. Han perdido familiares, hogares, propiedades y fuentes vitales de ingresos. Entre las más afectadas se encuentra Alaa Abu Mudallah, propietaria del centro de capacitación "Khotwa", una iniciativa que ella misma creó para abordar una de las carencias más apremiantes para los residentes en Gaza: conseguir un trabajo decente.
"Me gradué en 2012, especializándome en análisis médico. Durante mis estudios destaqué notablemente. Sin embargo, una vez obtenido mi título, me enfrenté a la cruda realidad del desempleo; me vi entre la multitud de jóvenes que hacían filas para conseguir oportunidades temporales de trabajo en la oficina de empleo", relata Alaa.
Cansada de la espera, decidió tomar medidas y fundó un centro de capacitación para abordar la falta de apoyo práctico y técnico para los estudiantes en su campo.
Khotwa, que significa “escalón”, abrió sus puertas en 2012. Lo hizo de manera gradual, con apenas algunos estudiantes. Sin embargo, Alaa fue persistente, promocionó su negocio y estableció conexiones con universidades. Para 2020 ya contaba con una media de 400 a 500 estudiantes cada mes.
Ese mismo año, el Programa de Asistencia al Pueblo Palestino del PNUD, que cuenta con fondos del Gobierno del Japón, lanzó una iniciativa para respaldar negocios liderados por mujeres afectados por la COVID-19. Khotwa recibió 9.000 dólares de los Estados Unidos (USD), los cuales Alaa utilizó para expandir sus operaciones hacia el ámbito de la tecnología de la información y la programación, atrayendo así a más jóvenes. Lamentablemente, durante la escalada del conflicto en mayo de 2021, Khotwa sufrió daños significativos y fue derribado, lo que obligó a Alaa a empezar de cero.
"Cuando perdí el centro en mayo de 2021, tuve una gran desilusión, pero me empeñé en reconstruirlo. En junio de ese mismo año, mi equipo y yo celebramos la inauguración de la nueva sede, con el respaldo del PNUD, organización que nos proporcionó equipos, computadoras, sillas, proyectores y otros materiales básicos", comenta Alaa. El nuevo centro, cerca del Hospital Shifa, prometía un futuro alentador. Y, de hecho, Khotwa experimentó un crecimiento notable hasta que se inició la guerra en 2023.
Forzada a abandonar su hogar, al principio Alaa no tenía ni idea de qué ocurriría con su centro. Poco después sucedió lo peor: “Perdí el centro otra vez; todo se esfumó de nuevo y no estoy segura de cuántas veces tendré que empezar de la nada. Me siento totalmente impotente".
Ahora, Alaa ni siquiera tiene un techo en donde vivir. "Estamos sin hogar, sin ingresos y sin perspectivas de futuro", comenta. "Amo mi negocio y lo echo de menos. La magnitud de la pérdida me abruma”.
Con el deterioro de la situación económica debido a la guerra, Alaa, una empresaria exitosa y segura de sí misma, se ha visto obligada a recurrir a sus ahorros para subsistir. Acostumbrada a brindar apoyo a las demás personas, ahora se ve en la posición de aceptar ayuda. "Es humillante. Yo solía ser la que apoyaba financieramente al resto y ahora me veo solicitando paquetes de alimentos y asistencia", expresa.
Los habitantes de Gaza no solo están sacrificando sus vidas y su salud; esta guerra también les está arrebatando su futuro.
En uno de nuestros informes iniciales con la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (CESPAO) preveíamos que si la guerra continuaba por más de tres meses, se registraría un aumento del 20 al 45 % en la pobreza, así como un marcado descenso en el Índice sobre Desarrollo Humano, lo que supondría un retraso del progreso de entre 11 y 16 años.
Nuestro apoyo al pueblo gazatí sigue firme. La historia de Alaa es un claro ejemplo de las acciones que integran y de la resiliencia frente a la adversidad.
A pesar de todo, Alaa mantiene la esperanza.
"La pérdida es colosal, pero lo primero en lo que pienso es en reconstruir mi hogar y mi negocio. Sé que esto terminará, y rezo para poder comenzar de nuevo este 2024”.
© 2026 United Nations Development Programme