Escrito por Rahul Pandit, coordinador de la iniciativa SURGE del PNUD, y Usman Qazi, asesor de recuperación temprana del PNUD.
En febrero de 2023, una serie de terremotos sacudió Türkiye y Siria causando daños y víctimas mortales. En Siria, este desastre se sumó a 12 años de conflicto, una crisis económica y los desplazamientos forzados de comunidades.
El PNUD ha estado trabajando con la gobernación de Alepo en la recuperación temprana desde que comenzó el conflicto. El programa se ha articulado en torno a las áreas temáticas del restablecimiento del acceso a los servicios e infraestructuras esenciales, la recuperación de los medios de subsistencia, y la promoción de la cohesión social y la seguridad comunitaria.
Cuando se produjeron los terremotos, el PNUD desplegó inmediatamente el apoyo de un equipo SURGE para reforzar las capacidades de las oficinas del país para hacer frente a las enormes necesidades.
Como parte de nuestra misión, viajamos a Alepo para evaluar la situación y reunirnos con el personal del PNUD que apoya la crucial labor de recuperación en el casco antiguo de la ciudad.
Nos conmovió profundamente lo que vimos, lo que aprendimos y las historias de resiliencia y determinación de todas las personas sirias que tuvimos la oportunidad de conocer.
Alepo es una de las "ciudades más antiguas del mundo continuamente habitada". Recorriendo la antigua ciudad amurallada, uno no puede dejar de maravillarse ante el repertorio de monumentos centenarios: desde la época romana hasta las sucesivas dinastías Árabes, Turcas y Kurdas.
Este caleidoscopio está manchado con las huellas de la destrucción causada por el conflicto que ahora inicia su onceavo año. Los esqueletos carbonizados, dañados y agujereados de los edificios de varias plantas se calan en la mirada de los visitantes en medio de instalaciones residenciales y comerciales que siguen en pie y apenas funcionan.
Dentro de la ciudad amurallada, la destrucción del patrimonio antiguo como zocos, casas de baño y la monumental Mezquita Omayyad, constituye un recordatorio inquietante de lo que el desenfreno bélico puede hacer a los bienes culturales, la vida y los medios de subsistencia.
Los terremotos supusieron una crisis dentro de otras crisis, añadiendo tensión a la ya frágil infraestructura, a las escasas oportunidades de subsistencia y al tenso tejido social.
El impacto es especialmente agudo en el interior de la ciudad amurallada y en los asentamientos informales dentro de los límites municipales de la gran ciudad de Alepo.
La ausencia de regulaciones de construcción y la baja capacidad adquisitiva de los propietarios de viviendas han dejado sin hogar y sin trabajo de la noche a la mañana a un sector considerable de las comunidades.
La ciudad de Alepo ofrece un panorama de los retos adicionales creados por el terremoto.
Uno de los servicios característicos de respuesta rápida que ofrece el PNUD en todo el mundo consiste en poner en marcha programas de limpieza de escombros que requieren mucha mano de obra y que no solo despejan (literalmente) el camino para el acceso de la ayuda humanitaria, sino que también crean empleo temporal a corto plazo.
En Alepo, el PNUD ha ayudado a retirar más de 7.000 metros cúbicos de escombros de los 10.000 previstos. La ciudad amurallada plantea un reto único ya que todo el recinto está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su naturaleza y estructura básicas no pueden alterarse.
Los recientes terremotos han hecho que las construcciones que tienen siglos de antigüedad sean más vulnerables al derrumbe. Esto requiere nuevas ideas para restaurar un patrimonio en el que habitan alrededor de medio millón de personas.
La Dirección de Gestión de Crisis del PNUD y la Regional de los Estados Árabes desplegaron un equipo SURGE de planificación en Siria del 20 de marzo al 10 de abril.
El personal consultó a la alta dirección y a la plantilla relevante para redactar y presentar un "Plan SURGE" que definiera la respuesta del PNUD en Siria y su visión de la recuperación a largo plazo.
Los asesores de SURGE también apoyaron la Evaluación de las Necesidades de Recuperación tras el Terremoto de Siria, dirigida por las Naciones Unidas.
La evaluación indica que los terremotos provocaron daños y pérdidas con un valor de 8.900 millones de dólares de los Estados Unidos (USD) y que las necesidades de recuperación durante los próximos tres años ascenderán a unos 14.800 millones de USD.
Durante la misión en Alepo, el equipo conoció a Shadi Hajar, que dirige un negocio en el casco antiguo de la ciudad.
"Decidimos seguir trabajando aquí (a pesar de la destrucción)", explica Shadi.
"Los trabajadores llegaron el primer día del Ramadán y empezaron a retirar los escombros. Ahora nuestro camión puede llegar hasta la puerta de la fábrica", afirma.
Shadi no dejó que nos fuéramos sin algunos dulces.
Según estimaciones recientes, más de 15 millones de ciudadanos sirios - que es casi el 70 % de la población- necesita ayuda humanitaria.
El 80 % de la población sufre inseguridad alimentaria, mientras que la pobreza afecta al 90 %. Cuando se les pregunta por sus necesidades, los lugareños quieren ayuda para reconstruir sus vidas y tener acceso a la educación, a la electricidad y a la atención sanitaria.
Nuestra misión en Siria supuso la segunda oportunidad para ambos de trabajar en un entorno SURGE; en 2010 fuimos enviados a Kirguistán.
Y aunque venimos del Pakistán y la India -países que comparten lenguas, historia y una compleja relación-, estas misiones ofrecen una visión de lo que podemos conseguir para nosotros mismos y para los demás si vamos de la mano.
La población siria necesita todo nuestro apoyo y ha sido un privilegio tener otra oportunidad de trabajar juntos y participar en la iniciativa SURGE del PNUD.
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