La belleza de la piedra jaspe roja capta la luz del sol en las manos de Maëlle y Sâyan Johnston. Probablemente haya sido recogida del fondo de algún río en la costa este de Jamaica, camuflada entre otras piedras comunes y corrientes. Si bien las piedras de río son tan abundantes como las rocas debajo de la superficie de muchos ríos del país, una parte de ellas, como este jaspe, puede comercializarse en mercados mundiales multimillonarios.
Las piedras jaspe, ágata, cuarzo, calcita, malaquita y azurita —todas semipreciosas— se encuentran esparcidas en los lechos y las orillas de los ríos y en campos de toda Jamaica, y solo un ojo entrenado puede distinguirlas de las rocas comunes. Lo mismo sucede con otros “minerales para el desarrollo” menos conocidos, como el alabastro, que puede encontrarse en zonas del este de Jamaica cubierto por delgados estratos de bosque.
Las artesanas locales, como Maëlle y Sâyan, conocen esas zonas, así como su valor y potencial. En 2022, el mercado mundial de piedras semipreciosas alcanzó un valor anual de 250 millones de dólares de los Estados Unidos (USD). Se prevé que en 2029 ese valor llegará a 678,1 millones de USD. Junto con el mármol y el travertino, el mercado mundial de alabastro tuvo un valor de 2.030 millones de USD en 2022.