"En medio del caos, mi compromiso de comunicar al mundo el sufrimiento de mi pueblo se ha mantenido inquebrantable. La situación humanitaria en Gaza es grave, con decenas de miles de familias buscando refugio en Rafah, cerca de la frontera con Egipto y dentro de las escuelas del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA). La escasez de alimentos, suministros médicos, ropa de invierno y tiendas de campaña agrava una realidad ya difícil”, expresa Mustafa.
A medida que Mustafa seguía lidiando con los desafíos de la cobertura periodística, el impacto para los periodistas en Gaza se volvía evidente. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU en el Territorio Palestino Ocupado informó sobre la muerte de 50 periodistas y trabajadores de medios de comunicación, lo que constituye aproximadamente el 6 % de personas registradas en el Sindicato de Periodistas de Gaza. Al parecer, Gaza se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo para los periodistas y sus familias.
Los asesinatos de periodistas, combinados con los bombardeos constantes, operaciones terrestres y problemas de conectividad, obstaculizan la capacidad de los trabajadores de los medios de comunicación para cubrir los acontecimientos y comunicar al mundo la realidad de Gaza. A pesar de ello, Mustafa, al igual que muchos de sus colegas, es perseverante, y sigue motivado por la urgencia de comunicar sobre la difícil situación de su pueblo.