Vehículos y camiones cargados de agua y alimentos avanzan con cautela por la empinada carretera de montaña sin asfaltar que conecta el mercado de Ahem con todas las aldeas de Al-Sudha, en el distrito de Kushar, gobernación de Hajjah.
Para los habitantes de Bani-Shahr, las actividades cotidianas son todo un desafío, sobre todo en época de lluvias, cuando la carretera se vuelve intransitable. La carretera es el único recurso de los residentes para subsistir, pero el transporte de alimentos, agua y otros artículos de primera necesidad se ha vuelto extremadamente complicado. Este largo y costoso trayecto ha forzado a la gente a recurrir al uso de burros para atravesar el terreno escarpado.
La gente de Al-Sirat se refieren a este camino como la "Carretera de la muerte". Los trágicos accidentes que allí suceden y que se han cobrado un sinnúmero de vidas se atribuyen al pavimiento rocoso del terreno y a la falta de muros de contención.
"La carretera en la zona de Al-Sirat conecta a más de cinco aldeas. Sin embargo, el trazado accidentado ha afectado gravemente a los residentes, ocasionándoles terribles problemas. A las comunidades les es sumamente difícil transportar alimentos, obtener agua y acceder a servicios médicos, incurriendo en enormes gastos de transporte, como cuando hay que llevar pacientes a los hospitales", afirma Ahmed Al-Shehri, lugareño de 43 años de edad.
Se han perdido muchas vidas a lo largo de una pendiente especialmente traicionera llamada "Al-Sirat". Al-Shehri recuerda tres accidentes de tráfico trágicos que causaron numerosas víctimas, en uno de los cuales murieron cuatro personas de la misma familia mientras llevaban a alguien al hospital.
El peligro y el sufrimiento se intensifica durante la época de lluvias porque la carretera se vuelve intransitable, aislando completamente a las aldeas. "La carretera queda bloqueada cuando llueve, de tal forma que la gente recurre a burros para transportar alimentos y otros artículos de primera necesidad", explica Al-Shehri. "Algunos han abandonado sus aldeas porque no pueden obtener lo que necesitan. Por ejemplo, el precio de un camión cisterna ha llegado a los 60.000 YER (100 dólares de los Estados Unidos o USD)", indica.
En respuesta a las súplicas de los habitantes, el Proyecto de Obras Públicas (PWP por sus siglas en inglés) realizó un estudio de la zona y se reunió con los residentes para determinar sus necesidades prioritarias. "Ambas partes acordaron pavimentar los tramos rocosos de la carretera, cuya extensión se calcula en 11 kilómetros", afirma Hamdi Sallam, subdirector de PWP para el subdistrito de Hajjah.
"Este proyecto no solo ayudó a los ciudadanos a superar las dificultades, sino que generó oportunidades de empleo local. Adquirieron conocimientos y experiencia como resultado de su participación en la construcción de la carretera, la pavimentación, etc.", explica. "La persistencia y la colaboración de la gente para superar estas dificultades contribuyeron a que la primera fase del proyecto pudiera completarse en cuatro meses", remarca Hamdi Sallam.
La carretera de Al-Sirat era una pesadilla para las comunidades, especialmente para los conductores de vehículos y camiones. "Antes de que PWP interviniera y pavimentara las carreteras y construyera los muros de contención, la gente sufría de verdad. La situación ha mejorado ahora y la carretera es más segura", añade Ahmed.
Según el subdirector del subdistrito de PWP, la comunidad aún encara desafíos adicionales, dado que todavía no han concluido todas las obras viales. "Este proyecto de 11 kilómetros requiere la implementación de una segunda fase que tendrá que completarse en algún momento", explica. "La primera fase del proyecto ha tenido un impacto positivo en la población en todos los aspectos, reduciendo el costo del transporte de alimentos, agua y otros artículos de primera necesidad". Indica que "tras pavimentar esta carretera, las tarifas de transporte de pasajeros pasaron de 5.000 YER (8 USD) a 2.000 YER (3,5 USD)".
Ahmed Qarou, residente de 39 años de la zona de Bani-Shahr, dice que "el proyecto ha cambiado positivamente la situación, redundando en un mejor transporte, sobre todo el de pacientes que requieren atención médica urgente”. Señala que ahora las personas se preocupan menos y que los costos de transporte de materiales básicos y agua han disminuido, lo que ha permitido a los miembros de la comunidad ahorrar dinero para comprar otros artículos de primera necesidad.
"Desde que pavimentaron la carretera, sufrimos menos", afirma Al-Shehri. "Le hemos cambiado el nombre: la 'Carretera de la muerte' es ahora la 'Carretera segura'".
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