Hay que abordar las causas profundas de la inseguridad alimentaria para lograr una transformación permanente hacia un futuro alimenticio resiliente. La manera de responder ante los desastres en países como Ucrania deja claro que cuando llega una crisis es demasiado tarde para actuar.
Egipto, por ejemplo, dependía de la región del mar Negro para el 85 % de sus importaciones de trigo, lo que provocó una grave escasez de alimentos cuando comenzó la guerra en Ucrania.
Las respuestas a las repetidas crisis de los sistemas alimentarios no pueden ser parciales: un problema complejo requiere un pensamiento complejo para alcanzar una solución. El PNUD ha reunido a un amplio Equipo de Trabajo Integrado (ITT, por sus siglas en inglés) para trazar el rumbo de una transformación de los sistemas alimentarios mundiales ante las crisis.
La complejidad del reto queda demostrada por la amplia composición de la ITT del PNUD, con personal de la dirección de Prevención de Crisis y de Recuperación, el equipo de Sistemas de Productos Básicos Alimentarios y Agrícolas (FACS, por sus siglas en inglés), el equipo de Reducción del Riesgo de Desastres, el equipo de Climate Change Adaptation (adaptación al cambio climático), así como expertos del nexo entre la acción humanitaria, la asistencia para el desarrollo, la consolidación de la paz, el crecimiento inclusivo y la gobernanza.