Hace dos décadas, las infecciones causadas por el VIH estaban en su apogeo y la pandemia parecía indetenible. El tratamiento era caro y solo estaba disponible para unas pocas privilegiadas.
Desde entonces, el panorama ha cambiado dramáticamente. Los medicamentos antirretrovirales más asequibles han permitido a millones de personas vivir vidas más largas y más saludables, al tiempo que la divulgación y las innovaciones en materia de salud han mejorado la prevención y el uso de pruebas.
“Hay que celebrar los resultados logrados con la respuesta al VIH hasta la fecha. Aunque todavía queda mucho por hacer... es importante reconocer este logro colectivo”.
– António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, en “La senda para poner fin al sida: informe sobre los progresos realizados en relación con las metas fijadas para 2025 y soluciones para el futuro”
No obstante, el progreso no debe confundirse con el éxito.
Las barreras sociales, culturales y jurídicas siguen limitando el acceso a los servicios relacionados con el VIH. Estos desafíos son particularmente agudos para las personas que quedan más atrás.
En parte debido al éxito del tratamiento del VIH y la supresión viral, por primera vez la mayoría de las nuevas infecciones causadas por el virus se encuentran fuera del África Subsahariana. El 80 % de los casos se encuentran entre las poblaciones clave y sus parejas sexuales. Las poblaciones marginalizadas siguen siendo las que corren el mayor riesgo de contraerlo y, si bien las infecciones han disminuido más entre las mujeres que entre los hombres, el VIH entre las adolescentes y las jóvenes triplica el número de casos de los hombres en el África Subsahariana.
En el PNUD trabajamos para poner fin al SIDA como amenaza para la salud pública para 2030 a través de nuestro papel como copatrocinador fundador del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, nuestra alianza con el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria y nuestro trabajo más amplio en materia de salud y desarrollo.