Las mujeres también asumen una carga mucho mayor de trabajos no remunerados y domésticos. Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que se dedicaban aproximadamente 16,4 mil millones de horas diarias al trabajo no remunerado de cuidados en los 64 países estudiados. Esto equivale a que dos mil millones de personas trabajen un día completo de ocho horas sin recibir salario. Además, más de tres cuartas partes de este tipo de trabajos lo realizan mujeres. A través de su labor no remunerada, sustentan economías que, de diversas maneras, les están fallando.
"La economía convencional no reconoce ni valora los trabajos no remunerados de cuidados y domésticos, principalmente realizados por mujeres y niñas... Esta economía no retribuida sustenta la economía remunerada, siendo responsable de reponer y renovar la fuerza laboral a diario y de generación en generación. Estos empleos no remunerados se pasan por alto cuando se formulan la mayoría de las políticas económicas". - Diane Elson, economista feminista y colaboradora del Equanomics Global Learning Lab
Las mujeres aún siguen teniendo salarios más bajos y tasas de desempleo más altas en sectores formales, a pesar de que millones de ellas sostienen a sus familias con empleos informales que les ofrecen escasa seguridad. Para complicar aún más las cosas, muchos países optan por políticas que empobrecen a las mujeres: casi 2,4 mil millones en edad laboral viven en lugares que no les garantizan los mismos derechos que a sus pares masculinos. Varias de las políticas que dificultan el progreso económico de las mujeres incluyen:
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La falta de protecciones sociales adecuadas, como el permiso parental remunerado y el acceso asequible al cuidado infantil, dificulta la participación y la permanencia de las mujeres en la esfera laboral.
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El incremento en los impuestos del segundo ingreso en un hogar, que suelen corresponder a mujeres.
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Las restricciones legales que limitan en qué sectores las mujeres pueden participar.
En 2022 se registraron solo 34 reformas de género legales en 18 países, la cifra más baja desde 2001, según un informe del Banco Mundial. Se necesitarían otras 1.549 reformas para lograr la equidad legal en las áreas medidas. Al rito actual, tomaría al menos 50 años en promedio alcanzar ese objetivo. Es probable que una mujer que comienza a trabajar hoy se retire antes de obtener los mismos derechos que los hombres.
Para acelerar el progreso, es crucial contar con más mujeres participando en la elaboración de políticas. En el PNUD estamos ampliando nuestros esfuerzos para garantizar que las mujeres tengan un papel equitativo en la configuración de la economía mundial. En Mongolia, donde las mujeres están considerablemente subrepresentadas en cargos ejecutivos y de toma de decisiones, hemos lanzado la Red de Liderazgo Femenino, una organización de base con más de 1.800 miembros que se apoyan mutuamente a través de divisiones políticas. Trabajando conjuntamente, han logrado incrementar la cuota de candidatas mujeres en las elecciones parlamentarias.
"Abordar los desafíos en el liderazgo femenino implica adoptar un enfoque integral para cambiar actitudes y percepciones en todos los géneros. A través de este laboratorio, nuestra meta es enfrentar y eliminar no solo los estereotipos de género impuestos por los hombres a las mujeres, sino también fomentar un cambio en las actitudes de las propias mujeres. Es imperativo empoderarlas y proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan aspirar a roles de toma de decisiones". - Battsetseg Batjargal, Coordinadora, Red de Liderazgo Femenino en la Provincia de Arkhangai (Mongolia)