Reducir las emisiones y adoptar tecnologías sanitarias van de la mano.
Santo Tomé y Príncipe está implementando un enfoque integral para abordar el VIH, la tuberculosis y la malaria mediante un programa ambicioso que utiliza energía solar para mejorar las operaciones de laboratorio y aprovecha los datos de salud de las instalaciones en todo el país.
El Sistema de Información de Salud del Distrito (DHIS2 por sus siglas en inglés) es una plataforma de código abierto reconocida internacionalmente utilizada en más de 100 países. En Santo Tomé y Príncipe, este sistema permite al Ministerio de Salud y a todos los distritos tener una visión completa y actualizada del progreso en el tratamiento del VIH, la tuberculosis y la malaria, entender las necesidades de salud y planificar futuras iniciativas sanitarias.
En 2020, el sistema amplió su funcionalidad para capturar datos individuales de pacientes, incluyendo ahora también registros detallados de todas las personas que reciben vacunas contra la COVID-19 y seguimiento de las vacunaciones infantiles en todas las instalaciones de salud. Esto ayuda a las personas que trabajan en el sector sanitario a garantizar que los pacientes, especialmente los más vulnerables, reciban todas sus dosis necesarias y que no se produzcan duplicados.
"Seguimos el proceso de vacunación de los niños desde la primera hasta la última dosis. Además, tenemos planes para establecer un sistema de comunicación en el futuro, de modo que cuando sea el momento de vacunar, el sistema pueda enviar una notificación a los padres y tutores informándoles que es necesario que el niño acuda a la clínica", especifica Osvaldo Viegas, coordinador del sistema de información de salud de Santo Tomé y Príncipe.
La salud y el clima están estrechamente vinculados y, a medida que las condiciones climáticas se vuelven más extremas y los costos humanos y económicos aumentan, se requiere una respuesta más coordinada y concertada a todos los niveles. El sector de la salud debe contribuir de manera más ambiciosa a las acciones climáticas.
"La crisis climática es una crisis de salud. Debemos intensificar urgentemente los esfuerzos para desarrollar sistemas resilientes e inclusivos que protejan la salud de las personas frente al cambio climático, incluido el cumplimiento del objetivo de erradicar las epidemias de VIH, tuberculosis y malaria", expresa Luciana Mermet, responsable del equipo de alianzas con el Fondo Global y el equipo de salud en el PNUD.