Treinta años después de la histórica Primera Cumbre Social, el mundo se enfrenta a un nuevo momento decisivo. La intensificación de las desigualdades, los cambios demográficos, los rápidos avances tecnológicos, las amenazas climáticas y las graves restricciones financieras amenazan la paz y la prosperidad mundiales. Se trata de crisis interrelacionadas que exigen soluciones integradas.
La Segunda Cumbre Social es una plataforma para el diálogo y la acción colaborativa, un espacio para que los líderes de los gobiernos, las organizaciones internacionales, la sociedad civil, el sector privado, las instituciones académicas y el sistema de las Naciones Unidas compartan ideas, perfeccionen estrategias, forjen alianzas y renueven sus compromisos con el desarrollo social inclusivo.
Esta Cumbre Social culminará con la aprobación de la Declaración Política de Doha, en la que se establece un enfoque integrado que vincula los compromisos tradicionales con los nuevos retos, como la transformación digital, los cambios demográficos, el clima y la financiación. En la Declaración se reconoce que la justicia social y la inclusión son elementos fundamentales para la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible, y traza un camino a seguir que se basa en tres pilares interdependientes para el progreso: la erradicación de la pobreza, el trabajo decente y la inclusión social.