“Quiero recuperar mi antigua vida”. Este es un claro ejemplo de cómo las personas expresan intensamente sus sentimientos al enfrentarse a una crisis, cuando una tragedia impensable ha sucedido o cuando sus realidades se encuentran completamente trastocadas.
Con frecuencia, concebimos la recuperación como una oportunidad para la reconstrucción que mejora lo anterior, y parte esencial de ello radica en brindar a las personas la oportunidad de recuperar lo que han perdido.
Detrás de cada titular de una crisis, en el que leemos acerca de millones de personas desarraigadas o que se enfrentan a traumas o conflictos, se encuentran seres humanos que simplemente anhelan volver a llevar a sus hijos a la escuela por caminos seguros, disfrutar de una comida reconfortante, ir de compras, reír con amigos o vivir libres de miedo y angustia.
Al concluir el 2023, nos llegan las voces de personas de todo el mundo que se han enfrentado a grandes adversidades. En el PNUD, reflexionamos sobre cómo nuestro trabajo está ayudando a estas personas a recuperar el derecho más fundamental y valioso: el de llevar una vida "normal".