Ali y Majed, del distrito de Seiyun en la provincia de Hadramout, encarnan el espíritu de resiliencia y persistencia que los yemeníes han mostrado a lo largo de ocho años de guerra. Dotados de los conocimientos fundamentales, las herramientas básicas y las competencias necesarias, ahora están en condiciones de preparar el terreno para un futuro más próspero.
En junio de 2022, por medio de su proyecto Mecanismo de Financiación Rápida, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) proporcionó triciclos (tuk tuk) que funcionan con energía solar a las personas cuyos medios de vida se habían visto afectados negativamente por la COVID-19 y el conflicto en curso en el distrito de Seiyun. Ali y Majed aprovecharon la oportunidad. Estas son sus historias.
Ali, de 35 años y padre de un hijo, obtuvo un diploma en ingeniería mecánica de vehículos en 2005. Sin embargo, debido a una afección ocular, solo pudo ejercer su profesión durante unos meses.
El dinero que ganaba Ali era insuficiente para cubrir las necesidades de su familia. Y como dependía de la fabricación y distribución de los productos, el ingreso no era estable.
Un día, Ali oyó hablar del programa de tuk tuk solares del PNUD y pidió más información a los funcionarios locales. "Me entregaron un folleto con los datos de contacto de la organización SOUL (socio local del PNUD para la ejecución). Con la información que allí figuraba, me inscribí en línea", explica Ali.
Ali fue una de las 500 personas seleccionadas para participar en el proyecto de formación del Mecanismo de Financiación Rápida (el 43 % de las cuales eran mujeres), donde adquirieron conocimientos sobre mantenimiento de tuk tuk solares y gestión empresarial, incluidos el funcionamiento y el crecimiento de sus microempresas, así como sobre la redacción de propuestas empresariales.
La formación impulsó a Ali a redactar y presentar una propuesta de microempresa a fin de tener la oportunidad de recibir un tuk tuk solar gratuito para iniciar las actividades. Cuando se aprobó su plan, Alí se emocionó.
Gracias a la capacidad del tuk tuk, el trabajo de reparto se incrementó inmediatamente. Y eso no fue todo: Ali amplió sus servicios incluyendo el transporte de personas. "Me levanto temprano todos los días para llevar a los trabajadores a sus lugares de trabajo. Esto me asegura un buen ingreso mensual, además de otros ingresos diarios", dice.
Como los tuk tuk utilizan un motor eléctrico, un paquete de baterías y un panel solar, forman parte de una importante iniciativa en el Yemen para reducir las emisiones y tener una forma más social y económicamente viable de transportar a las personas. Ali ve el valor de esto para él, para su comunidad y para el Yemen.
"El transporte sostenible y sin emisiones ha hecho que nuestras vidas sean más fáciles y más saludables", señala.
"Antes ganaba unos 5.000 riales yemeníes al día (unos 5 dólares de los Estados Unidos) cuando trabajaba como jornalero. Ahora, gano entre 20.000 y 30.000 riales al día (entre 20 y 30 dólares)", afirma.
Los conocimientos de mecánica de Ali, además del curso de formación en mantenimiento que realizó a través del PNUD, también lo han ayudado a trabajar con su nuevo tuk tuk y hacer mantenimiento del mismo; incluso ha creado un grupo de WhatsApp para apoyar a otros propietarios de tuk tuk.
"Ahora me siento empoderado, soy independiente y mantengo a mi familia", explica.
Majed es un hombre de 45 años, padre de seis hijos y se vio forzado a desplazarse de su hogar en Taiz.
"Cuando llegué a Seiyun, trabajé en una lavandería durante un par de años", dice.
La lavandería tenía un pequeño taller de costura de mawaz, una falda tradicional yemení usada por los hombres. "Me encanta el mawaz y convencí al dueño de que me permitiera aprender practicando. Me llevó unos pocos meses aprender a coser un mawaz solo", señala con orgullo.
Gracias a su pasión y a su empeño por mejorar su situación económica, sus amigos y parientes reunieron fondos para ayudarlo a comprar su propio telar de mawaz.
"Puedo hacer unos 30 mawaz al mes, pero con los elevados costos de los materiales y el transporte, apenas podía pagar nuestro alquiler mensual y cubrir las necesidades básicas de mis hijos", explica Majed.
Una vez finalizada la formación, Majed recibió un tuk tuk impulsado por energía solar y el transporte desde su pequeño taller casero hasta los mercados de la ciudad fue viento en popa, lo que le permitió ahorrar miles de riales. Y como en el Yemen suele haber escasez de combustible, largas colas para obtenerlo y un alto costo, Majed puede ahorrar tiempo y dinero gracias a su tuk tuk.
"Con este tuk tuk, no tengo que pagar el combustible ni hacer largas colas. Mi vida se ha vuelto mucho más fácil, ya que puedo llevar mis bolsas de mawaz al mercado cuando quiero", señala.
Ahora Majed puede centrar sus esfuerzos en su familia y en el crecimiento de su empresa. Incluso ha empezado a ampliar sus ingresos transportando ocasionalmente a pasajeros, lo que le permite ahorrar para cualquier emergencia que surja.
© 2026 United Nations Development Programme