En última instancia, estamos conscientes de que las transformaciones profundas exigen replantear los fundamentos de las relaciones que constituyen la base de la sociedad, como los vínculos con la naturaleza, la economía, la tecnología, el futuro y con nosotros mismos. Ese fue el aspecto central de nuestro reciente evento institucional de investigación y desarrollo, Días de Innovación en Estambul.
Nuestro Centro de Innovación, que cuenta con el apoyo del Gobierno de Dinamarca, está patrocinando nueve “demostraciones profundas” en todo el mundo para explorar lo que implican sobre el terreno las grandes transformaciones: desde cambiar la trayectoria de la totalidad de un sector (por ejemplo, el turismo en la República Dominicana), hasta influir en asuntos complejos, como la confianza en las instituciones (por ejemplo, en Túnez).
Nuestro nuevo proyecto de Alcaldes por el Crecimiento Económico, patrocinado por la Unión Europea, apoyará a 300 ciudades en sus iniciativas de planificación estratégica en medio de la incertidumbre. Algunas de ellas seguirán una trayectoria ambiciosa para promover una transformación sistémica posterior a la COVID-19, utilizando carteras y adoptando plenamente la sostenibilidad. En cinco ciudades de Europa y Asia Central, con el apoyo del Ministro de Finanzas de Eslovaquia, y en el marco del Fondo Experimental para las Ciudades, estamos diseñando soluciones para problemas urbanos como la fuga de talentos o los modelos económicos anticuados.
En Angola, estamos analizando en profundidad las complejidades de los mercados informales, de los que depende el sustento de la mayoría de la fuerza laboral del país, para brindar ayuda más útil.
En el sur de Tailandia, estamos trabajando para transformar los sistemas alimentarios locales posteriores a la COVID y aprovechar nuevas posibilidades para potenciar el crecimiento económico y fomentar la cohesión social.
En Bhután, estamos explorando nuevas perspectivas para disminuir el desempleo entre los jóvenes.